Una víctima más del terrorismo en París: la industria del lujo
La temporada alta de verano en la capital francesa fue una de las peores pese a los descuentos que ofrecieron hoteles y restoranes.
Temor. Tras la ola de atentados, en los principales lugares turísticos de París se reforzó la seguridad.
París-La serie de atentados en suelo francés y el lento crecimiento del hasta ahora expansivo mercado en China han creado una tormenta perfecta para la industria del lujo de Francia, que ve cómo las cosas ya no marchan por sí solas.
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El ambiente en la industria del lujo, que es una de las que más renombre da a Francia, no es para nada alentador. Están sufriendo la crisis tanto los hoteles como los restoranes "top", porque muchos turistas extranjeros están evitando la famosa capital del amor.
Los responsables de turismo de París comentaron que en plena temporada alta de verano había descuentos en los hoteles de cinco estrellas de entre un 25 y un 45%. Algunos hoteles-palacio incluso cerraron pisos enteros, según "Le Monde".
La situación en la industria turística preocupa hasta en los niveles más altos de la política francesa, porque Francia no quiere perder por nada su puesto de número uno mundial, con 84,5 millones de visitantes en 2015.
Si los ricos viajan menos, su decisión afecta a todo el sector. "Nosotros tenemos una característica particular, que es que nuestras casas se sostienen por los turistas", comentó Guillaume de Seynes, uno de los jefes de la empresa Hermès y presidente de la asociación de marcas de lujo Comité Colbert.
La industria no solamente debe hacer frente a los atentados terroristas en Francia, sino también al lento crecimiento en China, cuyos ciudadanos ricos están haciendo menos compras. Al Comité Colbert pertenecen, entre otros, marcas como la de champán Bollinger, la de ropa Lacoste o el Hotel Ritz en la Place Vendôme de París.
De Seynes explicó que la industria del lujo lleva más de 20 años viviendo de los mercados emergentes, en particular de Asia. Y es un sector importante para Francia, que por lo demás no pasa por un buen momento económico.
La empresa asesora Deloitte publicó hace poco un informe en el que se constataba que el país sigue siendo el "rey del lujo", con una cuota de mercado de casi un 25%. Diez de las 100 compañías líderes del sector son francesas.
Los analistas se preguntan, sin embargo, si podría estar llegando el fin de los años dorados de la industria, sobre todo en vista de los resultados de gigantes como LVMH y Kering. Pero es difícil generalizar porque se trata de un sector con empresas muy discretas. Por ejemplo, Chanel se enorgullece de no dar cifras sobre la marcha de sus negocios, y sus dueños Alain y Gérard Wertheimer se encuentran entre los empresarios más ricos del mundo.