1 de agosto 2014 - 01:13

Una visita guiada por las entrañas del San Martín

En “Las personas”, 22 empleados del San Martín comparten con el público anécdotas laborales y personales, y dejan en primer plano el profundo afecto que los une al teatro.
En “Las personas”, 22 empleados del San Martín comparten con el público anécdotas laborales y personales, y dejan en primer plano el profundo afecto que los une al teatro.
"Las personas" de V. Tellas. Int.: M. Alonso y otros. Esc. y Vest.: M. Scafati. Ilum.: J. Pastorino. (Teatro San Martín)



Veintidós empleados del Teatro San Martín ocupan la Sala Casacuberta,todos los martes, para compartir con el público anécdotas de trabajo y otras más personales que conmueven por su calidad humana o por su inesperada excentricidad. Se trata del nuevo Biodrama de la directora Vivi Tellas, ideóloga de esta vertiente de teatro documental que explora las posibilidades dramáticas de vidas anónimas, en su mayoría ajenas a la actuación y generalmente ligadas a una actividad específica.

La creadora de "Tres filósofos con bigotes", "Escuela de conducción" y "Disc Jockey" (entre otros trabajos) esta vez se limitó a reunir los testimonios de escultores, modistas, vestidoras, utileros, encargados de sala, técnicos de luces y acomodadores, para homenajear al San Martín en su 70º aniversario. Algunos cantan, otros bailan una chacarera o manipulan objetos, pero lo más significativo son sus relatos. El espectáculo, de 100 minutos de duración, carece de síntesis y de una idea que potencie dramáticamente esta especie de visita guiada a las entrañas de la teatralidad. Si algo queda en primer plano es el profundo afecto que liga a estos trabajadores con ese teatro (aunque a veces falten insumos básicos o algunos empleados confiesen haber utilizado su horario laboral para dormir una siesta, teñirse el pelo o dedicarse a una actividad paralela).

"Las personas" incluye un atractivo desfile de vestuario de distintas obras y una didáctica escenificación de los distintos talleres del teatro. Si bien hay momentos algo erráticos en los que el interés decae, la situación pronto se compensa ante la revelación de algún secreto o papelón escénico, como el que protagonizó Alfonso de Grazia en pleno Mundial del '78. El actor fallecido en el año 2000 interrumpió una función, envuelto en una bandera y al grito de: "El pueblo argentino está en la calle". De más está decir que fue suspendido.

Dejá tu comentario