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Venezuela abre negocios, pero exige exportar más a la Argentina
Los presidentes y cancilleres argentinos y venezolanos anunciaron ayer la firma de acuerdos comerciales. Hugo Chávez pretende que la Argentina aumente sus exportaciones y sustituya a las colombianas, hoy congeladas.
Hugo Chávez quiere que la Argentina pase a ocupar el lugar de socio comercial privilegiado (el segundo en importancia después de Estados Unidos), que hasta estos días ocupa Colombia, a cambio de que la Argentina aumente el volumen de importaciones venezolanas. Según la promesa oficial, esto le permitiría al país un aumento de los negocios de casi u$s 1.000 millones, entre exportaciones y compañías que tendrían la posibilidad de instalarse en Venezuela con preferencias arancelarias y fiscales.
Por otro lado, Chávez ofreció a la Argentina «el petróleo y el gas que necesite para seguir con su ritmo de desarrollo», aunque aclaró que «la Argentina es soberana energéticamente».
Cristina de Kirchner aclaró tras la firma de los acuerdos y en referencia a la sustitución de las exportaciones colombianas que «se ha abierto el cupo para la industria automotriz. No le estamos quitando nada a nadie».
Entre los productos, se contempla la importación anual de 80.000 toneladas de carne de bovino, 100.000 toneladas de maíz amarillo, 18.000 toneladas de leche, 18 millones de productos avícolas (huevos y pollos) y 9.000 toneladas de frijoles.
Para los vehículos, se destacarán las compras de transportes de carga, taxis y pocos autos. La aclaración vale, ya que la mayoría de las unidades se venderás con créditos públicos de los bancos estatales locales.
Entre el lunes por la tarde y ayer, unos 70 empresarios circularon por los pasillos del Hotel Intercontinental conversando con colegas locales y funcionarios bolivarianos sobre la posibilidad de abrir exportaciones, especialmente en territorio dominado por compañías colombianas.
También Venezuela se comprometió a aumentar las compras a la cooperativa láctea SanCor (en realidad una empresa cautiva del bolivariano) por unas 12.000 toneladas de leche que estarán destinadas a ser distribuidas a comercios locales vinculados con los planes de alimentación nacional del chavismo; que a su vez se sumarían a unas 15.000 toneladas que ya compra este país para estos programas.
Otro rubro de reemplazo de importaciones colombianas por argentina serían los productos de cuero, un clásico de las tiendas venezolanas. Según la propaganda del ministro de comercio local, Eduardo Samán, «las chaquetas de cuero de la Argentina son mejores que las colombianas, igual que las carteras, zapatos y otros productos. Ya verán las mujeres venezolanas que quedarán más elegantes.
La pregunta que se hacen los empresarios locales es si este comercio con la Argentina en reemplazo de proveedores colombianos no produciría problemas por el simple efecto de la distancia y el costo de flete. Para el Gobierno bolivariano esto no será problema: están dispuestos a subsidiar el transporte sólo para que Colombia sufra. El mismo Samás hizo el anuncio: las importaciones que vengan desde la Argentina y que reemplacen a las colombianas, serán centralizadas por Sunivica (una empresa estatal que sirve tanto para controlar precios internos como para hacer operaciones de intercambio comercial), que en menos de 48 horas realizará los trámites de autorización y facilitará parte del dinero para los fletes.
Chávez quiere que desde la Argentina, al menos en parte, haya un aumento en las compras. Ofrece productos a precio de ganga vinculados a la producción petrolera, especialmente petroquímicos y agroquímicos.
A la Argentina, hasta ahora, le ha ido bien en el comercio bilateral. Anualmente exporta por unos u$s 1.000 millones e importa por menos de u$s 200 millones. En este cálculo se excluye el fueloil bolivariano, que será pagado este año con el dinero que ingresa a las arcas públicas con el aumento de las tarifas de gas, que según altas fuentes del Gobierno, no serán modificadas.


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