Reclaman que la medida alcance a todos los “presos políticos”. El Gobierno sostuvo que la seguridad del líder opositor ahora depende de su entorno.
MÁS PELEA. La esposa de Leopoldo López, Lilián Tintori, adelantó que la oposición seguirá reclamando por la liberación de los 431 presos políticos restantes.
Caracas - Las protestas antichavistas en Venezuela cumplieron ayer 100 días, y la opositora alianza Mesa de la Unidad Democrática (MUD) aprovechó la ocasión para volver a las calles de Caracas para mantener vivos los reclamos contra el presidente, Nicolás Maduro, el rechazo a su Asamblea Constituyente y la defensa de un referendo popular el próximo domingo para definir el futuro de la Constitución.
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"En estos 100 días hay que rendirle honor a quienes cayeron con la convicción de que Venezuela saldrá de la crisis. Llevamos 100 días no sólo enfrentando gases lacrimógenos, sino luchando contra la pobreza y la corrupción", sentenció la diputada opositora Marialbert Barrios frente a miles de personas que soportaron la lluvia, según el diario local El Universal.
La polarización sin fin que domina el país tiene su expresión más brutal y evidente en las calles de Caracas y de las principales ciudades venezolanas. Desde el comienzo de las protestas y tras una ola de represión gubernamental y ataques de ciudadanos que ni el oficialismo ni la oposición se adjudican, la Fiscalía general anunció 90 muertos y cerca de 1.500 heridos. Tras el último anuncio de la Fiscalía, otro joven murió en una protesta en el interior del país.
En este contexto de violencia y tensión, la oposición eligió un día y un lugar cargado de simbolismo para la protesta de ayer: el aniversario del inicio de las manifestaciones callejeras contra Maduro y la Plaza José Martí en el municipio Chacao de Caracas, el lugar donde el preso más emblemático del antichavismo, Leopoldo López, se entregó a las autoridades el 18 de febrero de 2014, acompañado por una multitud de opositores.
El sábado la Justicia venezolana anunció el beneficio de prisión domiciliaria para López, quien estaba detenido en una cárcel militar desde 2014, condenado por incitación a la violencia. La noticia, lejos de aplacar los reclamos de la oposición, alimentó las críticas.
Por eso, una de las principales oradoras de la protesta en la Plaza José Martí fue la esposa del líder opositor y uno de los principales referentes del antichavismo en los medios internacionales, Lilián Tintori.
"No hubo negociación para que Leopoldo esté en su casa, fue una medida porque a Leopoldo lo torturaban en la cárcel militar de Ramo Verde", denunció inmersa en una maraña de micrófonos de periodistas. "Fue una decisión unilateral del Gobierno de Nicolás Maduro porque no se negocia la libertad, no se negocian los derechos humanos, no se negocia la dignidad, ni nuestra familia", agregó para despejar todos los rumores sobre una posible negociación con el Gobierno de Maduro.
Tintori, además, agradeció a los miles de opositores que siguen saliendo a las calles para protestar y afirmó que "estos pequeños logros (por el arresto domiciliario otorgado a su esposo) se dan por la lucha de la gente".
Por ahora las autoridades venezolanas no explicaron por qué era necesario esta "medida humanitaria". Sin embargo, ayer el ministro de Información, Ernesto Villegas, deslizó un comentario en su cuenta de Twitter que pareció vincular la salida de la cárcel de López a la ola de rumores y versiones falsas sobre su muerte, que difundieron varios líderes opositores a principio de mayo pasado. "Ahora su vida es responsabilidad exclusiva de su esposa y aliados", sentenció el ministro Villegas.
Mientras Tintori y la dirigencia opositora prometieron hoy seguir peleando por la libertad de López, ahora la gran batalla que tiene por delante el antichavismo es poder realizar el referendo popular que convocaron para el próximo domingo, para definir si la mayoría de la ciudadanía apoya o rechaza la iniciativa del presidente Maduro de elegir en las urnas una Asamblea Nacional Constituyente para reformar la carta magna, ya reformada y refundada por su mentor, Hugo Chávez.
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