Viaje a los misterios de Buenos Aires

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¿Por cuánto dinero asesinarían a un amigo? o ¿Saben cuándo una cabeza humana está a punto si la cocinan en una olla? No parecen ser las preguntas que uno se haga habitualmente, sin embargo se oyen naturales al ser escuchadas dentro de la atrapante narración que lleva por las historias más oscuras de Buenos Aires, en las que se mezclan leyendas urbanas, relatos de fantasmas y los casos policiales más aberrantes ocurridos en la Ciudad.

Buenos Aires Misteriosa es el nombre que llevan estas salidas nocturnas que son cada vez más exitosas y tienen tres versiones, agrupando unos treinta relatos de los más variados; desde Juan de Osorio, el «primer fantasma oficial» de la Ciudad que, dicen, aún es el culpable de «pequeños contratiempos» en el centro porteño, hasta las hermanas Vázquez, que en el año 2000 asesinaron a su padre en un caso que la prensa sensacionalista rotuló como «posesión satánica».

Curiosidad y algo de morbo son necesarios para poder disfrutar de estas excursiones que suelen ser elegidas por porteños de todas las edades -en grupos de amigos, familias y parejas- y algunos extranjeros que dominan el castellano. «Me gusta experimentar, es otra forma de conocer la Ciudad», aseguró Danilo, un joven turista de San Pablo, Brasil, antes de subir al ómnibus ambientado con luces tenues y música truculenta. A pocos asientos de él se ubicó Mariano, un argentino que eligió la excursión como salida de viernes a la noche junto a su hija y su novia: «Es un plan divertido», confió.

«Ya participaron casi 16 mil personas en los ocho años que llevamos haciendo estas salidas», indicó Sandra Farnos, de Ayres Viajes.

«A la gente le gusta sorprenderse con historias oscuras que ocurrieron en lugares aparentemente normales», explicó Alejandra Parents, narradora de Zigiotto Viajes, la otra empresa que organiza salidas por la Buenos Aires tenebrosa. El precio de las excursiones ronda los $ 50 y hace falta reservar lugar con cierta anticipación. A bordo del bus en penumbras o en las estratégicas paradas, los pasajeros son atrapados por el hilo de la narración que tiene a la intriga y el suspenso como principales aliados. ¿Por qué en la estación Alberti del subte A sólo suben y bajan pasajeros con destino al oeste? La respuesta no es del todo feliz e incluye un trágico derrumbe y la muerte de obreros inmigrantes a principios del siglo XX. Sin un funeral digno, sus almas en pena seguirían vagando en los subsuelos de la avenida Rivadavia. Esta mezcla de historia y fantasía anuda la cadena de relatos y hace interesante saber, por ejemplo, que el descuartizador Jorge Burgos, que cortó a su novia Alicia Metidor en 300 pedazos, habría sido compañero de juegos infantiles de la famosa envenenadora Yiya Murano -que mató a sus amigas por u$s 540 mil- en el edificio de Montes de Oca al 280.

No lejos de allí tiene lugar la historia de Emilia Basil, la cocinera de San Cristóbal que sabía que cuando el cabello se desprende, la carne de una cabeza humana está suficientemente cocida... El derrotero lleva también por casos famosos, como el del temible «Petiso Orejudo»; Humberto y Ricardo, los fantasmas del teatro Maipo; y el «Hombre Elefante» del Hospital de Clínicas, que habría entablado amistad con Horacio Quiroga durante los últimos días del escritor uruguayo.

Muy bien documentadas y narradas, las historias muestran una Buenos Aires distinta, con misterios a la vuelta de la esquina y, por qué no, algunas buenas enseñanzas como, por ejemplo, no dejarse seducir por una bella «Dama de Blanco» en el barrio de Recoleta o prestar suma atención al tomar un taxi en la puerta del cementerio de la Chacarita, para evitar encontrarse con el coche fantasma que por allí ronda...

Espectros

A las tres diferentes versiones de Buenos Aires Misteriosa se suman otras salidas temáticas vinculadas con el cementerio de la Recoleta, la masonería y mitos de la Ciudad. Truculento Cementerio de la Recoleta es una de las novedades, con un recorrido de tres horas al filo del horario de cierre del famoso sitio.

Destaca también una propuesta diferente y menos tenebrosa que se organiza desde hace varios años: Los fantasmas de San Telmo, que no se centra en la oralidad del narrador, sino que es interpretado por actores, ya que es parte del exitoso ciclo «La Historia en su Lugar» que ofrece en forma gratuita el Gobierno de la Ciudad, con diferentes relatos teatralizados. La cita es en Plaza Dorrego (Anselmo Aieta y Bethlem) y en esta época del año es todos los cuartos sábados de mes a las 18.30.

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