Viceministro de Agricultura quiere bajar retenciones

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En un nuevo gesto del Gobierno para acercar posiciones con el vapuleado sector agropecuario, el viceministro de Agricultura de la Nación, Lorenzo Basso, adelantó que gestionará un pedido formulado por una entidad de productores para rebajar las alícuotas de exportación del girasol, que son «altas» para un cultivo que se realiza en «tierras marginales».

Basso formuló estas declaraciones en respuesta a los representantes de las cadenas de valor del trigo, la soja, el girasol y el maíz, quienes solicitaron apertura de las exportaciones y transparencia en los mercados durante el tradicional encuentro de fin de año.

Las retenciones al girasol se ubican sólo tres puntos por debajo de la soja, un 32%, y Basso adelantó que solicitará al titular de la cartera agropecuaria, Julián Domínguez, que considere la situación especial del cultivo de girasol.

El viceministro también confirmó que se encuentran adelantadas las gestiones para que se otorguen reintegros a productores de trigo que cosechen hasta 800 toneladas de trigo y una cifra parecida en maíz.

El funcionario, ex decano de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires, se mostró preocupado por la disminución de la superficie cultivada de girasol. De acuerdo con estimaciones privadas, ya se perdieron 800 mil toneladas este año por el «efecto packman», y serán tierras que pasarán a la soja.

Según el Panorama Agrícola Semanal (PAS) de la Bolsa de Cereales Intención, la pretensión de siembra del girasol que ya finaliza es de sólo 1,3 millón de hectáreas y para Basso «las retenciones de este cultivo deberían oscilar entre 20 y 23 por ciento como el trigo y maíz».

En el cóctel de fin de año de las cadenas de valor Acsoja, Argentrigo, Asagir y la Asociación de Maíz y Sorgo Argentino (MAIZAR) convivieron personalidades de diversos sectores como Carlos Brown, presidente del Movimiento Productivo Argentino (MPA), recién llegado de una gira que incluyó Estados Unidos e Italia.

Argentrigo, cuyo presidente, David Hughes, coordinó con Basso el pedido formal de una entrevista con Domínguez, ya que no termina de formarse un precio de trigo competitivo a pesar de las promesas oficiales.

En la Bolsa de Cereales, empresarios, industriales, productores, acopiadores e integrantes de entidades agropecuarias escucharon al vocero de las cadenas de valor de granos, Rodolfo Rossi, presidente de Acsoja reclamar que «vuelvan a funcionar los mercados de futuro y se dinamicen los contratos de entregas a futuro de mediano plazo».

«Desde el punto de vista productivo es imprescindible trabajar conjuntamente entre todos los sectores de las cadenas para equilibrar el esquema de rotación de cultivos y, a nivel comercial para lograr una oferta variada y equilibrada de productos», dijo.

Por su parte, respecto de la visión norteamericana sobre la Argentina, Brown aseguró que «la Argentina no ocupa la primera atención de Estados Unidos, que está centrada en Brasil».

Si bien la producción de soja brasileña estimada de unos 63 millones de toneladas no difiere tanto de la argentina que es el tercer productor, con una proyección de 47.5 millones para la próxima cosecha récord de otoño, Brasil ha logrado «unir al agro con la empresa y la industria». «Tienen otra perspectiva», subrayó Brown, ex ministro de la Producción de la provincia de Buenos Aires.

En su carácter de titular del MPA, se mostró entusiasmado porque Italia confió en la Argentina a través del movimiento para poner en marcha un plan de fomento a pequeñas y medianas empresas que no se descarta estén incluidas firmas productivas rurales.

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