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Virtual empate calienta la interna republicana
Mitt Romney recibió ayer en New Hampshire un apoyo de peso para las primarias republicanas: el de John McCain. El exgobernador de Massachusetts sería, por su perfil moderado, un rival duro para Barack Obama.
En la interna más peleada de la historia estadounidense, y con un escrutinio rodeado de circunstancias insólitas, el exgobernador de Massachusetts y empresario Romney, de 64 años, venció en los «caucus» (asambleas) de Iowa al exsenador Rick Santorum por apenas ocho votos, en un agónico triunfo que confirma tanto su favoritismo inicial como las dificultades que aún encuentra para seducir a las bases más conservadoras del partido.
Horas después de la votación, que dio comienzo al año electoral en Estados Unidos y a la larga interna estado por estado de los republicanos, la congresista ultraconservadora Michele Bachmann anunció ayer que abandonará la carrera luego de su magro sexto puesto en Iowa.
La decisión de la postulante del Tea Party, cuyo fracaso se agigantó por haber nacido precisamente en Iowa, abre una puja para captar a sus seguidores entre Romney y Santorum, de 53 años, quien busca convertirse en la alternativa conservadora al primero.
El desempeño de Santorum en Iowa coronó un impactante ascenso desde el fondo de los sondeos hasta un virtual empate con el vencedor que da impulso a su campaña, aunque Romney lo aventaja largamente en respaldo nacional, aparato y recursos económicos.
El congresista Ron Paul, otro de los postulantes de alto perfil y un defensor del mercado, un liberal en lo social y contrario a la inversión extranjera en el país, quedó en tercer lugar en Iowa.
En cuarto puesto quedó el expresidente de la Cámara de Representantes Newt Gringrich, seguido del gobernador de Texas, Rick Perry, y de Bachmann, todos ellos marcadamente conservadores.
El triunfo de Romney en Iowa se confirmó recién a la 1.45 de ayer, luego del escrutinio más largo y peleado que se recuerde para un caucus del estado, y que mostró circunstancias sin precedentes.
En un momento de la noche, con Santorum ligeramente por encima de Romney, el escrutinio quedó detenido al anunciarse que estaban «perdidos» los votos del caucus del condado de Clinton, los únicos que faltaban. En un hecho singular, los dos presentadores de la cadena CNN que realizaban la cobertura en vivo se comunicaron telefónicamente con las dos mujeres que presidían dicha asamblea, quienes aclararon la confusión.
«Entonces, ¿quién ganó?», preguntó el presentador John King. «Romney», contestó muy tranquila la presidenta primera, Carolyn Tallet, dando la cifra de votos.
Con su triunfo asegurado, Romney viajó ayer a New Hampshire, en el noreste del país, para comenzar su campaña para la interna del próximo martes, la segunda del calendario electoral, a la que llega con más de 10 puntos de ventaja en los sondeos.
Allí recibió un apoyo político importante, el del senador John McCain, el candidato que perdió las elecciones presidenciales de 2008 frente a Obama.
Gingrich, quien durante semanas disputó a Romney el primer lugar en los sondeos nacionales, calificó ayer a Romney de «mentiroso» y Santorum dijo que es un «moderado», algo que es considerado un insulto por muchos de los republicanos más conservadores.


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