Hugo Moyano volvió a mostrarse en público, por primera vez después de las primarias del 14 de agosto. Lo hizo para recibir en la CGT a una delegación de directivos de centrales sindicales internacionales. Y junto a Moyano estuvo otro dirigente que hacía tiempo no participaba en actos públicos, salpicado por un escándalo: Gerardo Martínez, de la UOCRA, denunciado como presunto colaboracionista de la dictadura.
Moyano recibió en la sede de la CGT a Sharan Burrow, jefa de la Confederación Sindical Internacional. Hasta ayer, Moyano estaba recluido tras alegar una gripe agravada por un cuadro de lumbalgia, que según dijo le impidió votar.
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