10 de junio 2013 - 00:00

Volvió a cautivar el inigualable Angel Corella

Al frente de su compañía Barcelona Ballet y siempre con su no menos talentosa hermana Carmen como partenaire, el carismático Angel Corella volvió a mostrar en Buenos Aires su magia inigualable.
Al frente de su compañía Barcelona Ballet y siempre con su no menos talentosa hermana Carmen como partenaire, el carismático Angel Corella volvió a mostrar en Buenos Aires su magia inigualable.
Ángel Corella y Barcelona Ballet (Abono ARS, Teatro Coliseo, 7 de junio, ).

A nadie escapa que, sin desmerecer los méritos del Barcelona Ballet, compañía creada y dirigida por él, el gran atractivo del espectáculo que el fin de semana brindó el abono ARS era la posibilidad de sentir en vivo la magia inigualable de Ángel Corella, uno de los bailarines clásicos más mediterráneos y carismáticos de las últimas décadas.

Corella había regresado el año pasado para participar de la Segunda Gala de Ballet de Buenos Aires producida por esta misma organización (la Tercera tendrá lugar a fines de agosto y convocará a estrellas del Royal Ballet, Bolshoi, el Béjart Ballet, el Stuttgart Ballet, el Nacional de Cuba y el del Teatro Colón). En esa oportunidad, en la que su presencia constituyó uno de los mayores atractivos y no decepcionó ni las mayores expectativas, brindó el solo "The fall" y el bellísimo dúo "Soleá, creado para él y su hermana Carmen Corella.

Esta vez, ya con su compañía, el ecléctico programa incluyó esas mismas instancias como núcleo de un menú neoclásico y contemporáneo. La apertura fue con "String Sextet" (coreografía de Corella sobre el sexteto "Souvenir de Florencia" de Tchaikovsky), un divertimento colectivo amable que transitó el virtuosismo y la línea y fue una adecuada puerta de ingreso.

Le siguieron dos estrenos: el dúo "Built to fall apart" sobre música de David Kaanack con coreografía y participación de Rusell Ducker junto a la extraordinaria Kazuo Omori, y el poético "Sombras ajenas", donde tres perfectos intérpretes (Dayron Vera, Kirill Radev, autor de la coreografía, y Miguel Rodríguez) trenzan movimientos en una construcción de serena poesía. La primera parte cerró, como se dijo, con "Soleá de María Pagés, que reiteró el delirio que había provocado el año pasado con los saltos y piruetas diabólicos de Corella y la gracia y "españolidad" de su hermana, prodigio de elegancia y belleza.

"Suspended in time", antología de éxitos de Electric Light Orchestra coreografiados por Corella, Radev y Ducker, es un despliegue incesante de energía explosiva, sostenido en la pericia de los integrantes de la compañía, el ángel de Corella (valga el juego de palabras) que hace desfilar su pirotecnia, y un brillante juego de iluminación.

Para lamentar el excesivo nivel de la amplificación, en umbrales de aturdimiento aún en las últimas filas de la platea. Así y todo, la cantidad exagerada de decibeles de la música sirvió para sepultar los incesantes comentarios de algunos espectadores de platea aparentemente más interesados en sus propios conceptos que en el espectáculo por el cual habían desembolsado una suma considerable.

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