9 de febrero 2010 - 00:00

Vuelven protestas del campo (ahora por el trigo)

Eduardo Buzzi
Eduardo Buzzi
La Federación Agraria Argentina (FAA) retomará las protestas contra el Gobierno por la situación que atraviesan los productores trigueros. Los ruralistas aseguran que continúan sin poder vender el cereal en el mercado interno, ya que no hay demanda.

Mañana a las 16, las bases de la FAA, entidad que lidera Eduardo Buzzi, anunciarán las medidas de fuerza que se instrumentarán en los próximos días. Los productores estudian escrachar molinos y puertos, manifestarse en las rutas, entregar panfletos informativos, llevar trigo a la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA) y a la AFIP -como ocurrió durante la última asamblea triguera que se llevó a cabo en el teatro Broadway- y realizar asambleas en el interior del país.

La Mesa de Enlace, por su parte, se reunirá esta semana, entre hoy y el jueves, para analizar la situación del cultivo. Las tres entidades restantes (CRA, Coninagro y SRA) podrían sumarse a las protestas planteadas por las bases de la FAA, aunque algunos dirigentes aseguran que «es tiempo de ser prudentes».

Desde el sector productivo afirman que el acuerdo que el Gobierno hizo con la molinería -para que los empresarios compren el cereal a los productores- no se cumple y que la comercialización está paralizada.

«Los productores pequeños de Santa Fe son los que presionan para llevar a cabo medidas de protestas contra los molinos y el Gobierno porque no pueden vender su trigo, no hay precio para el cultivo. Vamos a manifestarnos en las rutas, entregaremos panfletos informativos con los números de la producción del trigo, entre otras medidas», adelantó ayer a este diario Julio Currás, vicepresidente segundo de la FAA.

Además, los dirigentes preparan una asamblea para el próximo 26 que se llevará a cabo en Necochea, donde participarán tanto productores federados como de otras entidades y hasta autoconvocados. Es probable que los ruralistas protesten frente al puerto de Necochea.

«Necesitamos una política nacional donde el productor cobre el precio FAS teórico, el precio pleno por la venta de su cereal y que se retome la comercialización. El Gobierno debería darse cuenta de que intervenir en el mercado no sirve y no ha sido una buena política», agregó Currás.

La FAA es la primera entidad en lanzar medidas de protesta, porque los pequeños productores necesitan vender su cereal para tener liquidez y hacer frente a los gastos productivos. Sin embargo, los grandes productores no tienen la necesidad urgente de vender el trigo. Pese a estas diferencias, el resto de los dirigentes de la Mesa de Enlace se unirían a las protestas.

«El principal problema del cultivo es que la exportación está cerrada, ya que el Gobierno no entrega los ROES -permisos para exportar- y la molinería está totalmente cubierta de stock y no necesita comprar; entonces, no hay precio para el cereal ni demanda, y los productores no pueden colocar el trigo en el mercado», aseguró a Ámbito Financiero Alfredo Narduzi, vicepresidente segundo de CRA.

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