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Zuckerberg juega al límite al hablar de libre expresión
Mark Zuckerberg
Ante las críticas, Zuckerberg envió un e-mail a Recode para aclarar sus declaraciones. "Por supuesto, si una publicación cruza la línea de promover la violencia o el odio contra algún grupo en particular, sería eliminada", escribió.
Desde hace meses, Facebook ha sido acusada de permitir que se difundan artículos, imágenes o videos que, sin contener un llamado directo al odio, pueden percibirse como aliento a acciones violentas.
En marzo, los investigadores de la ONU consideraron que Facebook tuvo incidencia en la violencia contra la minoría musulmana rohinyá. En Sri Lanka, las autoridades incluso bloquearon el acceso a la red social en abril argumentando que alentaba la violencia interreligiosa.
El miércoles, Facebook anunció que eliminaría la información falsa publicada en su plataforma y susceptible de generar violencia inminente.
"Estamos empezando a aplicar esta nueva política en países en los que vemos ejemplos en los que información falsa ha conducido a la violencia", indicó Tessa Lyons, directivo de Facebook, citando el caso de Sri Lanka.
Por ejemplo, la red social puede eliminar contenidos inexactos o engañosos como fotos trucadas, creados o compartidos para contribuir o agravar la violencia física o exacerbarla.
Pero esta iniciativa quedó relegada a un segundo plano por las declaraciones de Zuckerberg sobre los negacionistas del Holocausto.
Al igual que otros gigantes de internet, en especial Twitter y Google, Facebook se ha visto entre la espada y la pared acusada, por un lado, de regular arbitrariamente el contenido de su plataforma y, por el otro, de servir de altavoz a expresiones de violencia y odio.
Con 1.400 millones de usuarios diarios, la red social debe gestionar un volumen de contenido sin precedentes, lo que le llevó a duplicar sus efectivos dedicados a la verificación y la seguridad, hasta 20.000 personas, de las que 7.500 se ocupan únicamente de los contenidos publicados en la plataforma.
| Agencia AFP |


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