En 2022, la cantidad de empresas que aumentaron sus ventas fue la más alta desde el 2015 y el 70% mejoró o mantuvo su rentabilidad. Sin embargo, hacia el año electoral las expectativas son negativas: solo el 41% proyecta un crecimiento de las inversiones, el dato más bajo de los últimos 7 años, detrás del año de la pandemia. Los ejecutivos piden mayores acuerdos del Estado con sindicatos, una política cambiaria estable y priorizar ser un país “proveedor de alimentos y energía”.
Empresas mejoran ventas y rentabilidad (pero en 2023 prevén bajar las inversiones)
En la apertura de la convención anual del IAEF pidieron terminar con el “cambio de reglas”, una simplificación tributaria y mayores acuerdos entre el Gobierno, firmas y sindicatos.
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Los resultados surgieron de la encuesta sobre financiación e inversión de las empresas, realizada por EY y presentada en la convención anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), que se inició ayer y termina hoy en Salta.
“El resumen de la encuesta da cuenta que el 2022 tuvo buen nivel de ventas y aceptable rentabilidad, y uno de los puntos más altos de la serie en capacidad instalada, pero el 2023 será más difícil, se ve un mayor impacto en las expectativas de rentabilidad y una disminución de las inversiones”, aseguró Pablo de Gregorio, de EY, ante un auditorio de más de 100 ejecutivos en el hotel Alejandro I de la capital salteña.
Uno de los factores que afectarán las inversiones son las fuentes de financiamiento. “Las empresas utilizan a las casas matrices, proveedores o reinversión de utilidades y poco de terceros para el largo plazo, por lo que habrá disminución de inversiones en 2023”, agregó De Gregorio. De hecho, las empresas financian sus proyectos en un 26% con bancos, el valor más bajo de los últimos 5 años, solo detrás del 2020. En 2018, ese número era del 40%. Mientras que actualmente el 31% de las fuentes de financiamiento surgen de la autofinanciación y el 17% de proveedores.
En el discurso de apertura, Marcelo Fell, presidente del IAEF, se mostró crítico hacia los últimos gobiernos: “Hace décadas que nos preocupamos por lo mismo, inflación, déficit, falta de moneda, desocupación, y por la falta de reglas claras, que no sean modificadas permanentemente de acuerdo con las necesidades de corto plazo de las autoridades de turno”. Afirmó que es esa “incertidumbre” lo que funciona como “factor determinante para todos aquellos potenciales inversores, locales y del exterior, grandes corporaciones y pymes”. Finalmente, agregó: “No se puede vivir en un contexto en el que el cambio de reglas sea un hecho habitual”.
Las cantidad de empresas que tuvieron un crecimiento en ventas fue del 71% en el último año. El dato anterior más alto había sido el 2015 (75%). La rentabilidad aumentó en el 41% de las empresas, y se mantuvo constante para otro 29%. Para 1 de cada 3 empresas la rentabilidad empeoró, siendo el segundo valor más bajo de los últimos 6 años. En cuanto a las inversiones, en el 43% de las empresas aumentaron respecto al año anterior. El plan de inversiones estuvo centrado en un 59% de los casos en activos fijos e incorporación de tecnología, el dato más bajo desde el 2018.Sin embargo, las expectativas empeoran de cara al 2023. En cuando a las ventas, el 63% de las empresas creen que aumentarán. El año de mayor optimismo había sido el 2018, cuando el 89% proyectaba que las ventas iban a crecer. Respecto a la rentabilidad del año que viene, las proyecciones son aun más pesimistas: solo 1 de cada 3 empresas espera mejorar las ganancias, el número más alto había sido en 2017 (73%).Sobre las inversiones, el 41% de las firmas planea que crezcan el año que viene, y el 50% cree que se mantendrán constantes. En 2017, año previo a que comenzara la devaluación, el 81% de las empresas planificaba un crecimiento en sus inversiones, dato que se redujo casi a la mitad en los siguientes años. Consultadas ante qué política del Estado podría mejorar la competitividad y facilitar el plan de inversiones, más de la mitad (el 51%) optó por la simplificación tributaria, y un 23% en acuerdos Gobiernos-sindicatos-empresas. En cuanto a qué medidas puntuales podrían favorecer la confianza para invertir, encabezan un plan económico claro (30%) y una política cambiaria estable (26%).


