19 de junio 2026 - 12:38

Cayó el petróleo: ¿bajan los combustibles?

El petróleo cayó casi 10% en pocos días luego de la distensión en Medio Oriente. Un informe sostiene que existe margen para una reducción parcial de la nafta súper. ¿Qué dicen las petroleras?

El escenario queda ahora en manos de las compañías petroleras. Si el crudo se mantiene cerca de los niveles actuales, las empresas tendrán margen para revisar sus precios.

El escenario queda ahora en manos de las compañías petroleras. Si el crudo se mantiene cerca de los niveles actuales, las empresas tendrán margen para revisar sus precios.

La fuerte baja del precio internacional del petróleo reabrió una discusión sensible para el mercado argentino de combustibles: qué parte de esa caída puede trasladarse a los surtidores y en qué plazo. Fuentes consultadas por Ámbito/Energy Report señalaron que lo más probable es que los precios se mantengan en los niveles actuales, al menos por un tiempo.

Después del salto que había provocado la crisis en Medio Oriente, el barril de petróleo corrigió con fuerza en los últimos días. Según un análisis elaborado por Roberto Carnicer, director del Instituto de Energía de la Universidad Austral, el crudo pasó de u$s84,88 por barril el 12 de junio a alrededor de u$s76,54 el 17 de junio, lo que representa una baja cercana al 9,8%.

El movimiento no es menor. Durante los meses previos, el precio local de los combustibles había absorbido solo parcialmente el incremento internacional del crudo. Al respecto, Alfredo Marentes, Analista de Mercados de VT Markets, señaló que el mercado ya había anticipado la firma del acuerdo: "Desde el anuncio preliminar del 15 de junio, el WTI cayó más del 4% a la zona de 80–81 dólares y el Brent retrocedió a 83–84, mínimos desde el inicio del conflicto. En el pico de la crisis, el Brent tocó los 126 dólares, registrando la mayor subida mensual en la historia del mercado petrolero. La corrección fue rápida en expectativas, pero será lenta en oferta física".

Ahora, con el petróleo en retroceso, la pregunta que gana peso entre consumidores, empresas y estaciones de servicio es si las petroleras aplicarán algún tipo de baja o, al menos, si evitarán nuevos aumentos mientras el mercado internacional se estabiliza en niveles menores.

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La baja del petróleo llegó recién en los últimos días

El informe de Carnicer plantea una primera aclaración: la caída relevante del petróleo no se distribuyó de manera homogénea durante febrero, marzo, abril, mayo y junio, sino que se concentró en los días posteriores al 12 de junio. Ese dato es importante para analizar el comportamiento del surtidor. Hasta ese momento, el precio local de la nafta había reaccionado al shock petrolero de marzo, pero sin acompañar completamente la suba internacional.

Entre febrero y marzo, el barril aumentó 41,7%, mientras que la nafta súper de YPF en la Ciudad de Buenos Aires subió 24,2%. En términos simples, el surtidor trasladó alrededor del 58% del movimiento porcentual del crudo. En los últimos días se percibió una leve baja.

La suba local se concentró prácticamente en marzo. Después, el precio de la nafta quedó casi estable: en abril se mantuvo sin cambios, en mayo tuvo una suba menor y al 12 de junio el valor de referencia era apenas superior al registrado tres meses antes.

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El surtidor no siguió automáticamente al crudo

El análisis muestra que no existió una relación automática mes a mes entre el precio internacional del petróleo y el valor final de la nafta.

En abril y mayo, el barril se mantuvo en niveles elevados, pero los combustibles no repitieron nuevos saltos equivalentes. Para Carnicer, eso indica que el mercado local amortiguó parte del shock, ya sea por política comercial de las empresas, márgenes, impuestos, decisiones de estabilización o la propia dinámica del mercado argentino.

Esa misma lógica es la que ahora condiciona la expectativa de baja. Si el aumento del petróleo no fue trasladado de manera plena cuando el crudo subía, tampoco puede esperarse necesariamente una reducción completa cuando el crudo cae.

Cuánto podría bajar la nafta

El escenario queda ahora en manos de las compañías petroleras. Si el crudo se mantiene cerca de los niveles actuales, las empresas tendrán margen para revisar sus precios.

Fuentes del sector consultadas por este medio respondieron en off a la pregunta sobre si analizan una baja de precios en el surtidor. "No hay definición, estamos viendo como se desenvuelve el mercado", dijeron en una de las distribuidoras con mayor share de mercado del país.

"Los precios de las naftas no van a bajar, al menos por 2 meses porque con el buffer que se hizo tienen que compensar todos los meses que estuvo por arriba de u$s95", opinó Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy.

“Hoy por hoy no cambia nada. Primero hay que ver si finalmente se firma realmente el acuerdo. Lo único que sabemos es que el precio del barril bajó, pero no sabemos por cuánto tiempo. Hay que ver que el precio se estabilice y evaluar la nueva realidad y ver qué hacemos con el precio”, comentaron desde la petrolera estatal YPF.

En la compañía destacan un cuadro que su titular, Horacio Marín, suele exponer para argumentar el nivel actual de precios. Hace referencia al buffer y señala que mientras el barril estuvo por encima de los u$s100 el valor del litro no acompañó y se topeó la suba. Ahora, con la baja es tiempo de recuperar esa rentabilidad postergada. "Mientras estemos recuperando esa diferencia el precio no va a bajar, una vez que se haya cumplidos vamos a evaluar", afirmaron en YPF.

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Según el informe de Austral, si se aplicara la misma elasticidad observada durante la suba de marzo, la baja reciente del WTI habilitaría una reducción teórica de aproximadamente $117 por litro. Bajo ese escenario, el precio de la nafta súper podría ubicarse cerca de $1.926 por litro.

En un escenario más extremo, con un traslado pleno del movimiento del crudo, la reducción potencial sería de alrededor de $201 por litro, lo que llevaría el precio a aproximadamente $1.842 por litro.

El propio informe advierte que esos valores deben leerse como referencias teóricas. El precio final de los combustibles no depende únicamente del petróleo crudo. También intervienen el tipo de cambio, los impuestos, el costo de los biocombustibles, los márgenes de refinación, la logística y las decisiones comerciales de cada empresa.

Aun así, los cálculos permiten dimensionar el margen que podría abrirse si la baja internacional se sostiene durante los próximos días.

Una discusión clave para la inflación

El precio de los combustibles tiene un peso relevante dentro de la economía argentina. No solo impacta de manera directa sobre los consumidores que cargan nafta o gasoil, sino también sobre los costos logísticos, el transporte de mercaderías, las expectativas inflacionarias y la estructura de costos de múltiples sectores productivos.

Por eso, una eventual baja parcial tendría un efecto económico y simbólico importante. En sentido contrario, una decisión de mantener los precios sin cambios también podría leerse como una forma de compensar el traslado incompleto que ocurrió durante el período de suba del crudo.

La discusión de fondo pasa por la simetría del mercado. Si los precios locales reaccionan cuando el petróleo internacional sube, el consumidor espera que exista algún grado de respuesta cuando el crudo baja. Esa simetría no necesariamente debe ser perfecta ni inmediata, pero sí debería ser explicable.

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