14 de septiembre 2026 - 12:48

Chevron mira el GNL argentino y evalúa ampliar su cartera global de gas

El presidente de Global Gas de la petrolera estadounidense, Freeman Shaheen, destacó las “grandes perspectivas” de Argentina por el desarrollo de Vaca Muerta y señaló que la compañía analiza nuevas oportunidades de inversión.

Argentina ahora tiene que demostrar que puede convertir esa oportunidad geológica en una oferta exportadora competitiva de GNL, con infraestructura, contratos de largo plazo y condiciones regulatorias capaces de atraer el capital necesario.

Argentina ahora tiene que demostrar que puede convertir esa oportunidad geológica en una oferta exportadora competitiva de GNL, con infraestructura, contratos de largo plazo y condiciones regulatorias capaces de atraer el capital necesario.

VacaMuerta.com.ar

Luego de presentar un RIGI por u$s13.800 millones para Vaca Muerta, Chevron puso a la Argentina en el radar de su estrategia global para ampliar el negocio del gas y el GNL. La petrolera estadounidense está evaluando oportunidades para incrementar su cartera de suministro a nivel mundial y su presidente de Global Gas, Freeman Shaheen, destacó específicamente el potencial argentino por el desarrollo de Vaca Muerta.

La señal llegó durante la conferencia Gastech, en Bangkok, donde Shaheen habló con Reuters sobre la estrategia de Chevron frente a un mercado internacional de gas atravesado por las tensiones geopolíticas, la necesidad de garantizar el suministro y una competencia creciente por nuevos proyectos. “Hay grandes perspectivas en Argentina con el desarrollo del crudo y el gas en ese mercado”, afirmó el ejecutivo.

La definición no significa que Chevron haya elegido un proyecto de GNL argentino ni que exista un acuerdo para incorporarse a alguna de las iniciativas que avanzan en el país. Pero sí constituye una señal relevante: Argentina aparece explícitamente dentro de la lista de oportunidades que la compañía está analizando para expandir su negocio global de gas.

Y la petrolera no parte de cero. Chevron tiene una presencia de larga data en Vaca Muerta y presentó este año un proyecto de inversión de u$s13.800 millones para desarrollar El Trapial, bajo el régimen de incentivos a las grandes inversiones. La eventual expansión del negocio gasífero podría abrir una nueva vía para monetizar la producción de la formación neuquina.

Chevron y sus 26 años en Argentina

Chevron mantiene operaciones en Argentina desde hace 26 años y ya acumula inversiones superiores a los u$s10.000 millones. Su desembarco en el país se produjo en 1999, cuando adquirió la empresa San Jorge, una operación que le permitió ingresar al negocio petrolero local y posicionarse como uno de los principales actores internacionales del sector.

Sin embargo, el punto de inflexión llegó en 2013, cuando selló un acuerdo con YPF para desarrollar Loma Campana, en Vaca Muerta. En aquel momento, el potencial productivo de la formación neuquina todavía estaba en etapa de validación y el desarrollo del shale argentino era una apuesta de alto riesgo.

Trece años después, Loma Campana se convirtió en el principal yacimiento no convencional del país, con una producción cercana a los 100.000 barriles diarios. Chevron posee el 50% de participación en ese activo junto a YPF.

La compañía también opera directamente el área El Trapial, donde actualmente produce alrededor de 7.000 barriles diarios, además de mantener actividad exploratoria en Narambuena y Loma del Molle. La magnitud de la inversión (u$s13.800 millones) convierte a El Trapial en uno de los proyectos más importante presentados hasta ahora dentro del Régimen.

Chevron: “Nuestra intención es seguir ampliando la cartera de gas”

Chevron espera contar con alrededor de 20 millones de toneladas anuales de capacidad de suministro de GNL, una cartera que combina producción propia y contratos de abastecimiento.

De ese volumen, aproximadamente 16 Mtpa corresponden a producción neta de gas de sus propios proyectos, mientras que otros 4 Mtpa provienen de contratos en la costa estadounidense del Golfo de México, que comenzaron a operar en febrero de este año y aumentarán progresivamente durante los próximos años. El objetivo de la compañía es seguir creciendo. “Nuestra intención es seguir ampliando esa cartera”, dijo Shaheen a Reuters.

La estrategia, sin embargo, no consiste simplemente en sumar toneladas de GNL. Chevron está evaluando las oportunidades en función de una combinación de factores económicos, fiscales, regulatorios y geopolíticos. “Todo va a ser analizado en nuestra lista de proyectos y será clasificado”, explicó el ejecutivo.

Esa frase adquiere especial importancia para Argentina: Vaca Muerta aparece entre las oportunidades globales de Chevron, pero deberá competir por capital con otros desarrollos que la compañía también considera estratégicos.

La geopolítica vuelve a poner al gas en el centro

Para Shaheen, los últimos años modificaron profundamente la forma en que los compradores internacionales piensan la seguridad energética.

Los mercados globales de gas sufrieron fuertes disrupciones primero con la guerra entre Rusia y Ucrania y, más recientemente, con el conflicto en Medio Oriente. La interrupción de suministros provenientes de grandes productores y las restricciones sobre las rutas comerciales elevaron la volatilidad y los precios del GNL.

Para Chevron, esa situación genera una oportunidad para productores con capacidad de ofrecer nuevas fuentes de abastecimiento. “Lo que estamos viendo con esta crisis es que simplemente refuerza la necesidad de diversidad: diversidad de suministro y diversidad de diferentes estructuras de contratación”, sostuvo Shaheen.

Y agregó una definición que explica buena parte de la estrategia comercial de la petrolera: “No dejarse expuesto a un mercado spot que no es realmente tan líquido como el del crudo y los productos”.

La conclusión de Chevron es que los compradores internacionales quieren asegurarse moléculas a través de contratos y proveedores diversificados, en lugar de depender excesivamente de las compras puntuales en el mercado.

En ese escenario, un productor como Argentina, con enormes recursos de gas no convencional y una producción de Vaca Muerta en expansión, puede convertirse en una nueva fuente de suministro para mercados internacionales.

Argentina compite por capital con Venezuela

El interés por Argentina llega en paralelo con una de las principales apuestas de Chevron en América Latina: Venezuela. La petrolera y sus socios proyectan inversiones por más de u$s7.000 millones para más que duplicar la producción de petróleo venezolana hacia 2031.

Por eso Shaheen dejó en claro que Chevron tendrá que priorizar sus proyectos. “He estado escuchando que Venezuela va a requerir una gran cantidad de capital próximamente”, afirmó.

La compañía, entonces, deberá decidir cómo distribuir sus recursos entre oportunidades que tienen características muy diferentes. “Todo va a ser analizado en nuestra lista de proyectos y será clasificado”, insistió el ejecutivo.

La definición también permite dimensionar la relevancia de la señal sobre Argentina. Chevron no está mirando solamente el desarrollo de Vaca Muerta como una oportunidad aislada: la petrolera está incorporando al país dentro de una competencia global por capital para proyectos de petróleo y gas.

Australia, África y el Mediterráneo también están en el radar

Argentina no es la única región que aparece en la estrategia de expansión. Shaheen señaló oportunidades en Australia, África y el Mediterráneo Oriental, aunque aclaró que los proyectos deberán ofrecer condiciones adecuadas de capital, fiscales y regulatorias. "El Mediterráneo Oriental también es un área muy interesante para nosotros”, afirmó.

Chevron acaba de ampliar su posición en esa región. En junio obtuvo aprobación para convertirse en operador y liderar la exploración de gas en un bloque offshore frente a Grecia.

Australia también ocupa un lugar importante en la cartera de la compañía. Chevron opera allí Gorgon, uno de los grandes proyectos de GNL del país, y Wheatstone, con una parte importante de su producción destinada al mercado japonés. “Japón continúa siendo nuestra base principal y tenemos buenas oportunidades estructurales en Singapur”, señaló Shaheen.

El ejecutivo también mencionó a China y Corea como mercados atractivos. En Singapur, Chevron tiene un acuerdo firmado en 2024 para suministrar a Sembcorp Industries hasta 0,6 Mtpa de GNL a partir de 2028.

India, una oportunidad todavía en construcción

Shaheen también puso la mirada en India, uno de los grandes mercados potenciales para el crecimiento del GNL, aunque con una dificultad comercial importante. “Me encantaría cerrar un acuerdo en India”, dijo el ejecutivo.

Pero inmediatamente explicó el problema: “El problema es que se mueven mucho por el precio de referencia”.

Para Chevron, India todavía está atravesando una etapa de evolución en su mercado de gas y GNL, aunque el ejecutivo considera que el potencial es significativo. “Creo que India todavía está evolucionando. Con el tiempo surgirán grandes oportunidades”, afirmó.

La estrategia comercial de la petrolera estadounidense, por lo tanto, no está concentrada exclusivamente en producir más GNL, sino también en encontrar compradores dispuestos a comprometer contratos de largo plazo en condiciones que permitan sostener las inversiones.

Otro de los cambios que observa Chevron está del lado de los consumidores. Según Shaheen, los compradores de GNL también están modificando la manera en que aseguran sus suministros. Los importadores respaldados por los Estados muestran una mayor disposición a contratar con proveedores de cartera, en lugar de depender exclusivamente de acuerdos entre gobiernos.

Ese cambio puede favorecer a compañías como Chevron, que cuentan con producción propia distribuida en diferentes geografías y contratos con terceros.

La diversificación, en este sentido, funciona en los dos extremos de la cadena: los compradores buscan diversificar sus fuentes y los productores buscan diversificar sus mercados.

Argentina LNG, Southern Energy y la carrera por exportar Vaca Muerta

En Argentina, esa transformación comienza a tomar forma a través de varios proyectos de GNL. El de mayor escala es Argentina LNG, impulsado por YPF, Eni y XRG, el brazo internacional de ADNOC. El proyecto contempla inicialmente 12 Mtpa, a través de dos unidades flotantes de licuefacción de 6 Mtpa cada una, con una cadena integrada desde bloques dedicados de Vaca Muerta hasta la exportación.

El esquema apunta a una decisión final de inversión durante el cuarto trimestre de 2026 y prevé la entrada en operación de la primera unidad en 2030 y de la segunda en 2031.

En paralelo, Southern Energy avanza en Río Negro con un proyecto de dos unidades flotantes de licuefacción y una capacidad total cercana a 6 Mtpa, con participación de PAE, YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El primer FLNG apunta a comenzar a operar hacia fines de 2027.

Y existe además una tercera iniciativa, LNG del Plata, impulsada por Camuzzi para desarrollar una unidad flotante en el área del Puerto La Plata, con una escala menor y una estrategia diferente para aprovechar la infraestructura gasífera existente.

El mapa todavía puede ampliarse, pero la tendencia es clara: Vaca Muerta empieza a dejar de ser solamente una historia de crecimiento de producción para convertirse en una plataforma potencial de exportación global de gas.

La señal de Chevron para Vaca Muerta

La declaración de Shaheen llega, entonces, en un momento particular para la industria argentina. Chevron ya conoce Vaca Muerta, tiene producción, activos y experiencia operativa en la formación y acaba de poner sobre la mesa un proyecto de inversión de gran escala.

Al mismo tiempo, la Argentina está intentando construir una nueva infraestructura para llevar ese gas hacia los mercados internacionales. La petrolera estadounidense no dijo que vaya a ingresar a Argentina LNG, Southern Energy o LNG del Plata. Tampoco anunció una inversión específica en GNL argentino.

Pero sí dejó una definición que coloca nuevamente a Vaca Muerta en el radar de uno de los mayores jugadores globales del sector. “Hay grandes perspectivas en Argentina con el desarrollo del crudo y el gas en ese mercado”, sostuvo Shaheen. Y el contexto internacional puede jugar a favor.

La guerra en Ucrania, el conflicto en Medio Oriente y la creciente preocupación de los compradores por la seguridad energética están llevando a los grandes jugadores a buscar nuevas fuentes de suministro. Para Chevron, la respuesta es diversificar. “Lo que estamos viendo con esta crisis es que simplemente refuerza la necesidad de diversidad”, resumió Shaheen.

Chevron ya está mirando esa oportunidad. El próximo paso será saber si la petrolera decide ponerle un proyecto concreto, y capital, a esa mirada.

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