26 de febrero 2026 - 11:56

Ley de Glaciares: qué quieren las empresas mineras y por qué piden aclaraciones

La Cámara Argentina de Empresas Mineras reafirmó su respaldo a la protección de glaciares como reservas estratégicas de agua, pero planteó la necesidad de precisiones técnicas y mayor rol provincial para reducir la incertidumbre y facilitar inversiones.

CAEM insistió en la necesidad de definiciones más precisas, especialmente sobre zonas periglaciares, para evitar que geoformas sin función hídrica relevante sean consideradas áreas estratégicas.

CAEM insistió en la necesidad de definiciones más precisas, especialmente sobre zonas periglaciares, para evitar que geoformas sin función hídrica relevante sean consideradas áreas estratégicas.

Sebastián D. Penelli

La Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM) expresó su respaldo a la protección de los glaciares y del ambiente periglacial, al tiempo que insistió en la necesidad de introducir aclaraciones a la ley de Glaciares para definir con mayor precisión qué áreas constituyen efectivamente reservas estratégicas de recursos hídricos.

La entidad sostuvo que el espíritu de la Ley de Glaciares 26.639 (preservar el agua dulce) cuenta con consenso unánime en el sector. Sin embargo, advirtió que no todos los glaciares ni todas las geoformas periglaciares cumplen funciones hídricas relevantes, por lo que consideran imprescindible avanzar en definiciones técnicas más precisas.

A favor de la protección, pero con precisiones

Desde la cámara remarcaron que la determinación de qué glaciares o ambientes periglaciares deben considerarse reservas estratégicas debería realizarse caso por caso, con base en estudios científicos y la opinión de expertos.

Ley de Glaciares
Según CAEM, una redacción más precisa permitiría eliminar la incertidumbre regulatoria y generar condiciones para que proyectos productivos se desarrollen respetando el cuidado ambiental y el recurso hídrico.

Según CAEM, una redacción más precisa permitiría eliminar la incertidumbre regulatoria y generar condiciones para que proyectos productivos se desarrollen respetando el cuidado ambiental y el recurso hídrico.

En ese sentido, plantearon que también debe clarificarse el rol de las provincias, dado que la Constitución Nacional reconoce a las jurisdicciones el dominio originario de los recursos naturales existentes en sus territorios.

Para la entidad, una redacción más precisa permitiría eliminar la incertidumbre regulatoria y generar condiciones para que proyectos productivos y obras de infraestructura se desarrollen respetando el cuidado ambiental y el recurso hídrico.

Diálogo federal como eje de la solución

La cámara citó además el criterio de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que al analizar la normativa señaló que la problemática vinculada a la Ley de Glaciares debe resolverse “por el diálogo federal antes que por la intervención de los jueces”.

En esa línea, CAEM destacó la importancia de avanzar en soluciones concertadas entre Nación y provincias, con el objetivo de proteger los cuerpos de hielo con función hídrica relevante sin impedir el desarrollo sostenible.

Agua y minería: los datos del sector

La entidad también buscó llevar “certezas” sobre el uso del agua en la industria minera, un tema que suele generar preocupación social.

Según los datos difundidos:

  • La minería genera actualmente más de 100.000 puestos de trabajo entre directos e indirectos, con potencial de duplicarse en los próximos años.

  • En regiones con actividad minera, alrededor del 93% del agua se destina a la agricultura, mientras que las industrias consumen el 7% restante.

  • Dentro de ese consumo industrial, la minería representa apenas el 1%.

Además, destacaron que entre el 70% y el 90% del agua utilizada en los procesos se recircula dentro de circuitos cerrados, lo que reduce la extracción de nuevas fuentes.

Controles ambientales y estándares internacionales

Desde CAEM subrayaron que los proyectos mineros operan bajo un marco regulatorio exigente. Para iniciar operaciones deben presentar un informe de impacto ambiental, en el marco de la Ley 24.585, que evalúa la interacción con el entorno y el recurso hídrico.

Estos estudios se actualizan cada dos años y son auditados por autoridades provinciales, con participación de organismos técnicos, universidades y, en muchos casos, comunidades locales.

La cámara agregó que las empresas incorporan estándares internacionales de sostenibilidad -como protocolos HMS/TSM, ICMM, ISO e IRM- que suman controles y mejoran la eficiencia en el uso del agua.

Minería en zonas cordilleranas y experiencias internacionales

La entidad sostuvo que la minería moderna puede operar en regiones de montaña sin afectar reservas hídricas, gracias a la planificación, la ingeniería y el monitoreo continuo.

Como referencia, mencionaron la experiencia de países con tradición minera como Canadá y Suecia, donde se combinan estándares ambientales con desarrollo productivo.

En el marco del debate legislativo, CAEM insistió en la necesidad de definiciones más precisas, especialmente sobre zonas periglaciares, para evitar que geoformas sin función hídrica relevante sean consideradas áreas estratégicas.

Según la entidad, contar con normas claras permitiría mejorar la protección ambiental real, al tiempo que favorecería la generación de empleo y el desarrollo económico.

La posición institucional concluye que la protección de glaciares y ambiente periglacial con función hídrica relevante no es incompatible con el desarrollo productivo, siempre que exista un marco normativo claro, controles efectivos y coordinación entre Nación y provincias.

En un contexto global marcado por el estrés hídrico y el cambio climático, la cámara reafirmó su compromiso con procesos eficientes y transparentes, con el objetivo de que la generación de empleo y la actividad económica convivan con la preservación de los recursos naturales.

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