27 de septiembre 2026 - 14:08

OLACDE: "Argentina puede llegar a Brasil con 10 millones de m³ diarios de gas firme y competitivo a partir de 2029"

Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, estimó que el primer módulo firme demandaría más de u$s2.000 millones en infraestructura y podría abrir la puerta a un potencial de hasta 32 millones de m³ diarios.

Los costos de transporte y distribución pueden modificar significativamente el precio final y, por lo tanto, determinar si una industria decide utilizar gas natural o mantener otros combustibles. 

Los costos de transporte y distribución pueden modificar significativamente el precio final y, por lo tanto, determinar si una industria decide utilizar gas natural o mantener otros combustibles. 

TGN

Argentina tiene una oportunidad concreta para convertir el crecimiento de Vaca Muerta en un nuevo mercado de exportación regional. El primer paso podría ser el envío de 10 millones de m³ diarios de gas firme y competitivo a Brasil a partir de 2029-2030, aunque para alcanzar ese volumen serán necesarias nuevas inversiones en infraestructura y una coordinación regulatoria entre Argentina, Bolivia y Brasil.

El escenario fue presentado por Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, durante ROG.e 2026, en Río de Janeiro, donde participó de la sesión “Oportunidades y desafíos para la expansión de la oferta de gas natural en Brasil”. Allí planteó distintas alternativas para que el gas argentino llegue al mercado brasileño y explicó cuáles son las obras, condiciones contractuales y cambios regulatorios necesarios para transformar el potencial de Vaca Muerta en una oferta firme.

Actualmente, Argentina ya puede realizar intercambios interrumpibles de hasta 3 millones de m³ diarios hacia Brasil durante el período estival a través de Bolivia, utilizando infraestructura existente. El salto hacia un suministro firme requerirá ampliar la capacidad de transporte desde Neuquén hacia el centro del país y fortalecer el corredor que conecta con el mercado brasileño.

El panel de especialistas donde participó Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, durante ROG.e 2026 en Río de Janeiro.

El panel de especialistas donde participó Guido Maiulini, jefe de Asesoría Estratégica de OLACDE, durante ROG.e 2026 en Río de Janeiro.

Más de u$s2.000 millones para el primer salto

El primer módulo planteado por OLACDE contempla 10 millones de m³ diarios a partir de 2029-2030. Para alcanzarlo será necesario ampliar el sistema Tratayén-Cochicó-La Carlota y potenciar el Gasoducto Norte, con inversiones superiores a u$s2.000 millones.

La infraestructura es uno de los principales condicionantes para que Argentina pueda transformar el excedente de gas de Vaca Muerta en exportaciones de largo plazo. El desafío no está solamente en producir más moléculas en Neuquén, sino en contar con capacidad suficiente para transportarlas hacia los mercados de consumo.

El diagnóstico coincide con otros trabajos recientes de OLACDE. En mayo, la organización y CAF presentaron en San Pablo la Fase V del Proyecto Regional de Integración Gasífera del Mercosur y Chile, que identificó 10 corredores posibles de integración entre Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay.

Ese estudio estimó que los intercambios regionales podrían alcanzar entre 60 y 70 millones de m³ diarios bajo escenarios de mayor demanda, flexibilización tarifaria e integración de infraestructura. Para ello se identificó una cartera de proyectos de más de u$s25.000 millones, alrededor de 6.000 kilómetros de gasoductos y más de 1 millón de HP de capacidad de compresión.

En ese marco, Brasil aparece como una pieza central. Las simulaciones de OLACDE contemplan que los flujos regionales podrían ubicarse inicialmente en torno de 35 a 40 millones de m³ diarios y superar los 60 millones de m³ diarios si aumenta la demanda y se concretan las obras necesarias.

El precio será otra de las claves

La infraestructura no será el único factor. Para que el gas argentino resulte competitivo en Brasil será necesario reducir los costos que se acumulan a lo largo de la cadena.

Maiulini explicó que actualmente existen diferencias entre los productos de transporte de los tres países. En Brasil, determinadas condiciones del transporte interrumpible generan sobrecostos, mientras que también pesan los costos de agregación y transporte de YPFB en Bolivia, los derechos de exportación y cuestiones vinculadas con la medición en Argentina. Del lado brasileño también inciden las tarifas y las condiciones de contratación.

La combinación de estos factores será determinante para el primer módulo firme. Según el escenario presentado por Maiulini, la eliminación de los derechos de exportación en Argentina y una reducción de los costos de agregación y transporte en Bolivia permitirían que los 10 millones de m³ diarios ingresen a Brasil a un precio cercano a u$s6,3/MMBTU.

Pero para que ese volumen sea efectivamente contratado será necesario que exista demanda firme. El modelo planteado por OLACDE contempla contratos de largo plazo con industrias, comercializadoras y centrales térmicas, capaces de respaldar las inversiones necesarias para ampliar la infraestructura. “El crecimiento de la demanda será fundamental para acompañar la expansión de la producción brasileña con una mayor oferta argentina”, afirmó Maiulini.

El potencial puede llegar a 32 millones de m³ diarios

Los 10 millones de m³ diarios del primer módulo no representan el techo del escenario. Una segunda etapa permitiría sumar otros 10 millones de m³ diarios a través de Bolivia, aunque para ello sería necesario ampliar la infraestructura argentina y completar obras como el Gasoducto del Noreste Argentino (GNEA).

A esa alternativa se suma un segundo corredor hacia Brasil a través de Uruguaiana. La construcción del gasoducto Uruguaiana-Triunfo, en territorio brasileño, permitiría incorporar hasta 12 millones de m³ diarios adicionales.

Así, bajo un escenario de fuerte expansión de la demanda brasileña, el potencial total identificado por OLACDE podría alcanzar aproximadamente 32 millones de m³ diarios de gas argentino hacia Brasil: 20 millones de m³ diarios vía Bolivia y otros 12 millones a través de Uruguaiana.

El esquema también recupera una infraestructura que durante años tuvo un uso limitado. El corredor de Uruguaiana constituye una de las alternativas históricas de conexión directa entre Argentina y Brasil y vuelve a adquirir relevancia frente al crecimiento de la producción de Vaca Muerta.

Vaca Muerta cambia el mapa regional

La oportunidad argentina se explica por el cambio que produjo Vaca Muerta en la matriz gasífera nacional.

Los datos de OLACDE muestran que Argentina se consolidó durante 2026 como uno de los principales productores de gas de América Latina y el Caribe. En marzo, el país representó 23% de la producción regional, por delante de Brasil, que explicó el 15%. La producción total de gas de América Latina y el Caribe rondó entonces los 22.000 millones de m³, con un crecimiento interanual del 5%.

Otro reporte de OLACDE correspondiente a enero había ubicado a Argentina como líder regional, con 21% de participación, mientras Brasil representaba 13%. La producción regional de gas había crecido 27% interanual en ese período.

La evolución productiva argentina tiene como principal motor al shale gas de Vaca Muerta. Ese crecimiento permitió pasar de un escenario marcado por restricciones de abastecimiento a otro en el que la discusión comienza a centrarse en cómo transportar, comercializar y exportar los excedentes. Ese cambio es clave para Brasil.

Brasil produce más, pero también necesita más gas

La oportunidad para Argentina no depende solamente de cuánto gas pueda producir Vaca Muerta. También está vinculada con la evolución de la demanda brasileña.

Brasil está ampliando su producción doméstica mediante proyectos offshore como Raia y SEAP, pero Maiulini advirtió que, si la demanda permaneciera en los niveles actuales, incluso los primeros 10 millones de m³ diarios de gas argentino competirían con esos nuevos volúmenes.

El punto plantea una cuestión central para el desarrollo del mercado regional: producir más gas no garantiza automáticamente que exista una demanda suficiente para absorberlo.

Un análisis reciente sobre el mercado regional, basado en datos de OLACDE, mostró precisamente esa tensión. Brasil produjo 217,35 millones de m³ diarios en junio de 2026, con un crecimiento interanual de 19,7%, pero solamente 64,36 millones de m³ diarios, equivalentes al 29,61% de la producción, estuvieron disponibles para el mercado.

La diferencia está vinculada, entre otros factores, con las características de la producción offshore, el procesamiento, la evacuación y la reinyección de gas, además del funcionamiento del mercado y el acceso a la infraestructura.

Por eso, el mercado brasileño presenta una particularidad relevante para Argentina: puede aumentar simultáneamente su producción y mantener una demanda potencial de gas importado, dependiendo de la evolución de la industria, la generación eléctrica, los precios y la infraestructura disponible.

El desafío para el mercado regional ya no es solamente cuánto gas puede producir Vaca Muerta. Es cuánto de ese gas puede llegar de manera firme, competitiva y previsible al mercado brasileño.

El desafío para el mercado regional ya no es solamente cuánto gas puede producir Vaca Muerta. Es cuánto de ese gas puede llegar de manera firme, competitiva y previsible al mercado brasileño.

El mapa de gasoductos no alcanza

La discusión regional que OLACDE viene desarrollando durante 2026 apunta a un problema que excede la construcción de nuevos gasoductos.

La región cuenta con infraestructura transfronteriza construida durante décadas y con productores importantes distribuidos entre Argentina, Brasil, Bolivia, Chile y otros países. Sin embargo, la existencia física de los gasoductos no garantiza por sí sola un mercado integrado.

La clave está en coordinar tarifas, regulación, contratos, acceso a la infraestructura, derechos de transporte y reglas comerciales.

En septiembre, OLACDE reunió precisamente a representantes de Argentina, Bolivia y Brasil para avanzar en la coordinación de las condiciones necesarias para ampliar los intercambios durante la próxima ventana de primavera-verano. En ese encuentro, Maiulini sintetizó los principales desafíos en tres áreas: “las cuestiones técnicas, los aspectos operativos y las condiciones tarifarias”.

La coordinación también incluyó diferencias entre los productos de transporte de los tres países, condiciones del transporte interrumpible, tarifas, requisitos de calidad del gas y horarios operativos. Es decir que el próximo salto exportador no dependerá exclusivamente de una obra argentina. Será necesario que la infraestructura funcione como un sistema integrado entre los tres países.

Una oportunidad de u$s5.000 millones anuales

El proyecto de integración gasífera presentado por OLACDE y CAF en mayo dimensionó el mercado potencial. Bajo escenarios de mayor integración, el comercio regional de gas podría alcanzar hasta u$s5.000 millones anuales, con beneficios económicos agregados de entre u$s900 millones y u$s2.000 millones por año, según las condiciones de demanda, tarifas e infraestructura.

El número permite dimensionar la discusión que está detrás de los 10 millones de m³ diarios que Maiulini planteó ahora en Río de Janeiro. No se trata solamente de una exportación adicional de gas argentino. La apuesta es construir un mercado regional capaz de conectar la producción de Vaca Muerta con los grandes centros de consumo de Brasil, utilizando a Bolivia como corredor estratégico y recuperando conexiones directas como Uruguaiana.

La propia estructura del comercio energético regional muestra que existe una base para avanzar. Otro reporte de OLACDE señaló que 59% de las importaciones regionales de gas natural provienen de países de América Latina y el Caribe, mientras que datos posteriores mostraron que en marzo el 49% del valor de las importaciones de gas de la región tuvo origen intrarregional.

Proyecto Regional de Integración Gasífera Mercosur y Chile OLACDE y CAF. El escenario lleva a Brasil parte de un primer objetivo concreto: 10 millones de m³ diarios de gas firme desde Argentina hacia 2029-2030. Después, el potencial podría duplicarse a través de Bolivia y sumar otros 12 millones de m³ diarios por Uruguaiana.

Proyecto Regional de Integración Gasífera Mercosur y Chile OLACDE y CAF. El escenario lleva a Brasil parte de un primer objetivo concreto: 10 millones de m³ diarios de gas firme desde Argentina hacia 2029-2030. Después, el potencial podría duplicarse a través de Bolivia y sumar otros 12 millones de m³ diarios por Uruguaiana.

Gas más barato para industrializar la región

Para Maiulini, además, la oportunidad no termina en el comercio de moléculas. Una mayor integración puede permitir que el gas llegue a consumidores industriales y energéticos a precios más competitivos. Pero para eso no alcanza con reducir el precio del gas en boca de pozo.

Los costos de transporte y distribución pueden modificar significativamente el precio final y, por lo tanto, determinar si una industria decide utilizar gas natural o mantener otros combustibles. El impacto potencial alcanza a la generación eléctrica, la industria, los fertilizantes y el transporte.

Las simulaciones de OLACDE identificaron oportunidades para industrias intensivas en gas, como fertilizantes nitrogenados, siderurgia y generación eléctrica de base, además de corredores de demanda vinculados con Paraguay y Brasil.

En ese sentido, la integración gasífera aparece como una herramienta para aprovechar mejor los recursos existentes y, al mismo tiempo, generar nuevas actividades productivas. “Avanzar en una mayor integración gasífera entre nuestros países puede fortalecer la seguridad energética y contribuir a un mayor desarrollo productivo en la región”, concluyó Maiulini.

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