El gobierno de Río Negro reglamentó el Régimen de Incentivos a la Producción Convencional, una herramienta destinada a promover nuevas inversiones, reactivar pozos y sumar producción en yacimientos maduros de la provincia. La medida quedó formalizada mediante la Resolución 560/26 de la Secretaría de Estado de Energía y Ambiente, que reglamenta el Decreto Provincial 136/26 y fija las condiciones técnicas, administrativas y económicas para que las concesionarias puedan adherir al programa.
Río Negro reglamentó incentivos para reactivar la producción convencional de petróleo y gas
La provincia oficializó las condiciones para que las concesionarias adhieran al Programa de Incentivos a la Producción Convencional. El esquema reduce las regalías al 6% sobre la producción incremental generada por nuevas inversiones en yacimientos maduros.
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El esquema apunta a fortalecer la actividad hidrocarburífera convencional en áreas que enfrentan declino productivo, mediante beneficios específicos para la producción adicional que surja de nuevos desembolsos.
El esquema apunta a fortalecer la actividad hidrocarburífera convencional en áreas que enfrentan declino productivo, mediante beneficios específicos para la producción adicional que surja de nuevos desembolsos. La clave del régimen es que la reducción de regalías no se aplica sobre la producción base de los yacimientos, sino únicamente sobre el volumen incremental obtenido como resultado de inversiones complementarias.
Según la reglamentación, la producción incremental podrá tributar una alícuota de regalías del 6%. El beneficio podrá extenderse por hasta diez años o hasta el vencimiento de la concesión, lo que ocurra primero.
Regalías más bajas para la producción nueva
La secretaria de Hidrocarburos de Río Negro, Mariela Moya, sostuvo que la medida busca dar previsibilidad a las empresas y transformar inversiones adicionales en mayor producción.
“Con esta reglamentación damos previsibilidad y reglas claras para que las empresas puedan presentar nuevos proyectos y transformar inversiones adicionales en más producción. El incentivo está pensado para lo que se genere por encima de la producción existente”, señaló la funcionaria.
La lógica del programa es incentivar producción que hoy no existe. Para acceder al beneficio, las operadoras deberán demostrar que el aumento de producción surge efectivamente de nuevas inversiones y no de la producción habitual del yacimiento.
En los casos previstos por los contratos vigentes, la producción incremental también quedará eximida del aporte complementario del 3%.
Cómo deberán adherir las empresas
Las concesionarias interesadas deberán presentar un Plan de Actividades e Inversiones Complementarias (PAIC), con el detalle de las tareas previstas, los montos de inversión asociados y la producción incremental esperada.
También deberán establecer una curva de Producción Básica, certificada por un auditor externo habilitado. Esa curva funcionará como referencia para determinar mensualmente qué parte de la producción corresponde al nivel base del yacimiento y qué volumen surge de las nuevas inversiones.
El beneficio se aplicará solo cuando la producción real supere esa línea de base. Sobre ese excedente se liquidará la alícuota reducida del 6%.
“Río Negro decidió incentivar producción que hoy no existe. Si una empresa invierte, reactiva pozos y logra producir más, esa producción adicional accede al beneficio. Es una herramienta concreta para extender la vida de nuestros yacimientos maduros, sostener actividad y generar trabajo”, agregó Moya.
Control de inversiones y producción
La reglamentación establece mecanismos de seguimiento y fiscalización para verificar tanto las inversiones comprometidas como los incrementos de producción obtenidos.
Las empresas deberán informar sus actividades, acreditar las inversiones realizadas y presentar certificaciones anuales emitidas por auditores externos independientes. La provincia también podrá realizar inspecciones, auditar las declaraciones presentadas y solicitar información complementaria.
La autoridad de aplicación tendrá un plazo de 30 días hábiles administrativos, una vez completada la documentación requerida, para resolver cada solicitud de adhesión.
El programa comenzará a regir para cada proyecto a partir del mes posterior a la resolución que apruebe su incorporación. Los beneficios se aplicarán una vez acreditadas las inversiones iniciales y la producción incremental asociada.
Una estrategia para yacimientos maduros
El régimen fue creado en marzo como respuesta al declino de los yacimientos convencionales y busca generar condiciones para recuperar actividad en campos maduros mediante nuevas inversiones.
La iniciativa apunta a tareas de reactivación y optimización de pozos e instalaciones, con el objetivo de sumar producción, extender la vida útil de los yacimientos y sostener la actividad de la cadena hidrocarburífera provincial.
“Tenemos recursos, infraestructura y conocimiento acumulado en nuestros campos convencionales. El desafío es generar las condiciones para que vuelvan a recibir inversiones. Esta reglamentación convierte ese objetivo en un procedimiento concreto, medible y controlable”, concluyó Moya.
Con la reglamentación de la Resolución 560/26, Río Negro busca ordenar el proceso de adhesión al programa y establecer una metodología para medir la producción incremental. El resultado dependerá ahora de la presentación de proyectos por parte de las concesionarias y de la capacidad de transformar los incentivos fiscales en inversión efectiva, reactivación de pozos y mayor producción convencional.



