A medida que transcurre la pieza (cuyo origen teatral en una olvidada obra de boulevard de los '50 no sólo no está disimulado sino potenciado, inclusive todas saludan después de caer el telón «virtual»), cada una de ellas, con la guía de un director al que no cuesta presumirlo rojo de orgullo por haberlas reunido, le muestra al público lo que mejor sabe hacer. Desde luego, a ninguna Y todas cantan, mal o bien, cómodas o incómodas: esa fue la condición ineludible. Si
Dejá tu comentario