Ese falso comienzo no es otra cosa que un programa de televisión, en blanco y negro, que desde la sordidez de su living en un caserón de París, durante los años
En sus fantasías, Champion quiere ser un astro del ciclismo. Su abuela lo anima entrenándolo de una manera casi fascista. Llega el tour de France, la gran oportunidad de su vida... y también un secuestro, donde dos matones lo llevan a Nueva York para entregarlo a un Padrino. Claro, Nueva York no se llama así sino Bellville, que es como Manhattan pero revisada por
La imaginación del creador de esta maravilla visual y conceptual,
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