31 de marzo 2001 - 00:00

Anunciaron festival municipal

(30/03/2001) Al hablar -para colmo en forma monocorde-durante 56 minutos exactos, el director del Festival de Cine Independiente de la comuna, Eduardo Antín ( Quintín), aventajó ayer en un minuto a su superior, el secretario de Cultura, Jorge Telerman, que hace tres semanas ocupó 55 minutos para referirse a lo hecho y por hacer en su cartera.

En este caso, el funcionario habló al mediodía en la sala Casacuberta del Teatro San Martín del ahora denominado Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente, para que la sigla diera BAFICI (y no FICIBA). Mucho no se entendió lo que dijo, porque la concurrencia hablaba entre sí.

Su exposición fue de índole preventiva, ya que explicó que no quiere competir con el Festival de Mar del Plata (se repiten varias películas), que en todas partes «se caen» invitados o miembros del jurado, etcétera.

El festival se extenderá entre el 19 y el 29 de abril.

Armado

Por lo que se sabe, hay incluso problemas para armar todos los equipos con gente capacitada (por ejemplo, revisión técnica de más de 200 películas, etc.), ya que la gente idónea que había se pasó al festival marplatense, con contratos de 600 pesos para arriba, y el de Buenos Aires quiere pagar 300 como mucho, de modo que tendrá que formar algunos chicos apresuradamente. Por supuesto, se hace cultura, pero las películas corren riesgos.

En cuanto a la programación, por suerte parece interesante. Compiten películas de Samira Majmalbaf, Naomí Kawase, y otras figuras nuevas, pero ya con cierto prestigio, y abundan las retrospectivas, por ejemplo, los cinco títulos que Francois Truffaut dedicó a su personaje Antoine Doinel (desde «Los 400 golpes», en copia nueva, hasta «El amor en fuga»), y el ciclo dedicado al holandés Michael Haneke (descubierto en la sección especial Contracampo de 1997 en Mar del Plata).

También se proyectarán los cortos de
Nick Park que pasaba «Caloi en su tinta», y los de un director comercial hongkonés, Johnny To, aunque lo suyo no tenga nada que ver con un supuesto cine independiente. Asimismo, se anuncia un variado panorama con obras de Arturo Ripstein, Aleksei Sokurov, Edward Yang, Werner Herzog, Ottar Ioseliani,Agnes Varda y otros autores consagrados, y abundantes cortos, documentales, y nuevas películas argentinas de interés (la mejor argentina será luego presentada en Venecia por la agencia Italia Cinema).

Interesante, pero en otro sentido, es la cantidad de películas de sexo semiexplícito que promete Cultura de la Ciudad para el festival de este año: desde un corto argentino de animación, con todo lo que cierta gente quisiera hacer con la muñeca Barbie, hasta los pornos «Baise-moi», de Francia, e «I.K.U.», de Japón. Eso, aparte de abundantes muestras del llamado «queer cinema», como un par de retrospectivas especiales, una comedia tailandesa de travestis fanáticos del vóley, un drama lésbico coreano, otro de Islandia, donde madre e hijo se disputan una bailarina española, y el «Tabú» de Nagisa Oshima, sobre samurais homosexuales. Programación indicada, sin dudas, para recuperar la inversión.

Dejá tu comentario

Te puede interesar