Quizá debió apretarlo un poco más, ya que no entretiene al modo acelerado de las megaproducciones, sino al modo que corresponde a su personaje: un tranquilo periodista experto en ajedrez, horóscopos y crucigramas. Y que encima, cuando cae preso por error de los burócratas de una dictadura, se entretiene haciendo meditación de cara a una pared. Nada heroico ni dinámico, por cierto, así que el publico ansioso deberá esperar hasta la segunda mitad, cuando le pongan de compañero de celda a un muchacho marginal, turbulento y Son buenos los trabajos de Darío Grandinetti y Diego Torres (aquí junto al español Juan Echanove) en "El juego de Arcibel", madura fábula de Alberto Lecchi no apta para ansiosos ni amantes de los lugares comunes. ansioso. Con el tiempo, el muchacho escapará y transportará a la realidad un juego de guerra que el hombre había creado sólo como pasatiempo. ¿O ya tenía otra intención al enseñárselo? Ahora el otro está jaqueando al gobierno, y sólo él podría detenerlo. Si no lo hace, su hija puede morir.
Fábula madura, se convierte en otra parábola de la resistencia de los débiles (un tema clásico del cine de
De hecho, la jugada es riesgosa. A la mayoría le gustan los lugares comunes y la épica de final plenamente feliz. Pero
Dejá tu comentario