*Qué curioso ver a Luis Majul y Alfredo Leuco, tan compenetrados siempre con los temas graves de la República, participar de una mesa redonda de promoción del programa «Gran hermano» de «Telefé». Lo condujo Juan Alberto Badía, y también estaban Raúl Portal (siempre el más gracioso, claro), Any Ventura, Jorge Dorio, Soledad Silveyra y Adriana Schettini. No se discutía ni el futuro de la Alianza ni el plan Cavallo ni la clonación humana.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Lo que estaba en discusión era por qué se fue la cordobesa Pato del programa cuando la echaron a Lorena. Ambas estaban en vivo, entrevistadas. También se mostró (y debatió) que recién cuando ellas dejaron el programa, el resto de las chicas pudo empezar a sacarse los corpiños para ducharse. Lo de «Telefé» es comprensible: hay que sostener a toda costa un programa donde no pasa nada, salvo ver las 24 horas (en DirecTV) a un grupo de gente ociosa tirada en un sofá, desperezándose, comiendo o haciendo gimnasia. Por lo tanto les hace falta inventar un debate y hasta hacer encuestas callejeras. Pero la participación de tan selecto panel, tomándoselo en serio... *Cada vez cansa más el «entretenimiento» que con el título de «Audacia» (antes «Codicia») pone «Canal 13» en el aire toda la semana en horarios variables. Además de las tandas interminables y del maltrato que Eduardo de la Puente prodiga a los participantes, está claro que -por el tenor de las preguntas- jamás nadie se acercará siquiera al premio mayor, de u$s 500.000 (hasta ahora casi ningún equipo atravesó la barrera del modesto premio de u$s 25.000). La frustración, entonces, es doble: el programa tiene una duración real inferior a los 15 minutos cada 30 de emisión, y no tiene héroes: no bien el televidente comienza a identificar a los participantes, éstos son rápidamente eliminados con preguntas casi insalvables para el tipo de concursante que la producción selecciona de antemano.
* «Castígame, que te amo más.» Ese parecería ser el lema de APTRA, en cuyas ternas para los Martín Fierro le dio liderazgo al grupo «Clarín», con récord de nominaciones a «Canal 13» y radio «Mitre». «Clarín» cuestionó la semana pasada los Martín Fierro cuando salió a defender a su ahijado Adrián Suar, que lo perdió ante Nicolás Repetto. Y el monopolio también se ofendió porque no le dieron plaqueta de oro a su programa «Milenium».
* Ahora, además, Nicolás Repetto fue ignorado como conductor y a su programa lo ubicaron en Interés General junto a «Venite con Georgina», «Medios Locos» y «Almorzando con Mirtha Le-grand».
* Calificación intrigante fue la de «Expedición Robinson» en la categoría de Programa de Entretenimientos. En los Emmy, que premian la televisión norteamericana, se creó la categoría Real TV (aquí Televisión Verdad), para que el gran invento del 2000 pudiera ser premiado, al menos, por alguien.
* Pero APTRA tuvo en estas nuevas ternas un blooper histórico: nominó al programa «Caloi en su tinta» en el rubro Cultural Educativo, y después se dio cuenta de que no está más en televisión. Es cierto que el buen programa de Caloi fue un gran aporte cultural, pero el mismo criterio podría haberlo empleado APTRA nominando para la temporada 2001 «La familia Falcón» o «Doctor Cándido Pérez, señoras», todos ellos programas que representaron mucho para la televisión pero que lamentablemente hace rato que ya no están. Realmente, llama la atención la conducta de los votantes, que no hace más que continuar arrojando dudas sobre su rigor a la hora de elegir.
* Continuando con el tema Televisión Verdad, un programa que se acerca bastante a lo que es la realidad es uno en el que los participantes trabajan. En «El bar» («América») no se ve gente reclutada en una casa haciendo gimnasia y llorando o en una isla jugando a los exploradores, sino que los participantes tienen un empleo. Desde que abrió «El bar» los espectadores convertidos en protagonistas y los clientes del bar en extras de TV poblaron el local. Además, como es abierto al público, eso le permite una dinámica y un atractivo más fuertes que «Gran hermano».
Dejá tu comentario