El lunes se extrañó a «Peter Capusotto y sus videos» en «Canal 7», que levantaron para emitir un partido de la NBA. Si bien no se trató de cualquier partido sino de la semifinal con el encuentro entre los San Antonio Spurs contra los New Orleans Hornets, existe una decena de canales de deportes para dedicarse a esa cuestión. Y aunque sólo ESPN, ESPN+ más el nuevo canal NBA se encarguen del basquet, son nada menos que tres emisoras enteramente abocadas a ese deporte.
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"Canal 7" alega que emiten ese torneo norteamericano para que pueda verse la performance del argentino Manu Ginóbili en los Spurs y no privar a los televidentes de todo el país que no tienen cable del acontecimiento deportivo. Ahora bien, con ese criterio deberían emitir a cada equipo europeo donde hay algún jugador argentino, esto es, la mayoría. Con lo que sigue sin comprenderse la emisión de deporte extranjero que además implica levantar buenos programas locales. No debe responder al buen rating para la emisora estatal (2.8), pues el canal público repite que no repara en resultados numéricos sino en calidad.
El sábado volvió a ganarle «TVR» a «Zapping», a base de desnudos y violencia, más el invitado especial, Diego Capusotto, Con 14.3 para el primero sobre 13.5 del segundo, el programa de « Canal 13» producido por Diego Gvirtz abandonó la bajada de línea política y los informes que incluyeran alguna figura de la cultura para volver a la fórmula efectista. Los informes larguísimos saturaron con TV chabacana, vulgar y personajes que no merecen más prensa del que por sí logran en « Bailando por un sueño».
Se vio la pelea entre Fernanda Vives y la Tota Santillán, colas bailando cumbia en «Showmatch», Marcelo Tinelli tirado en el suelo simulando convulsiones por la danza de las vedettes (lo repitieron varias veces) y excesiva violencia en los informes sobre el público que asiste a bailantas más peleas en acto del PJ la semana pasada. Luego de ver esas notas se le daba la razón a Raúl Lavié, a quien se vio en uno de los archivos discutiendo sobre cumbia con su defensora Yuyito González. El cantante de tango asumía que si a todo el mundo le gustara la cumbia -como sostenía González-el país sería plena tierra de gente sin nivel donde «yo no tendría laburo». Todavía quedan varios que no aplauden esa música que definen como pegadiza y cuya variante, la «cumbia villera», no deja de alabar a los «chorros», condenar a la «cana» y perseguir sólo «birra y faso».
Otro que buscó el efectismo fue Andy Kusnetzoff, quien en «Argentinos por su nombre» logró su récord con 14.5 a base de «backstage y toda la intimidad de Bailando por un sueño». La semana anterior había resultado más interesante la visita a la carcel de mujeres junto a Mariana Fabbiani. Pero esta vez buscaron más rating y optaron por el lugar común. También estuvo la reunión entre dos argentinos que nunca se encontrarían y que el ciclo lleva a tomar un café: Lilita Carrió y Roberto Piazza. Lo más divertido fue el diseñador, quien el lunes presentó un desfile con sus diseños donde la vedette Adabel Guerrero, hizo un desnudo total. Sin duda el efecto Tinelli se hace sentir en las pasarelas donde hasta ahora se veía pasar ropa y no mujeres desnudas.
Buenas innovaciones en «RSM» que conduce Mariana Fabbiani. Se incorpora el guionista Nestor Montalbano («Soy tu aventura», «Todo por dos pesos»), quien escribirá los libros de una nueva sección: la telenovela de «Boluda total», protagonizada por Coti Nosiglia, el personaje de Fabio Alberti. Si bien llegaría recién en el segundo semestre del año, este programa de «América» es un ejemplo de cambio permanente, pues afianzan más la línea de humor absurdo presente en Alberti o el desopilante Bambino Veira. Completa el buen menú la química que lograron afianzar en estos años Fabbiani, Humberto Tortonese y Maju Lozano en la conducción.
Sigue el show de Andrea del Boca en «Canal 13», con su suerte de reality que premia a las madres más sufridas pero también a padres y hasta famosos, en lo que dieron llamar «La mamá del año». Acaso en honor a ese nombre del Boca se sobreexpuso cuando su hija había «desaparecido» hace unos meses. Para publicitar más su ciclo, estuvo en «Mañanas informales», del mismo canal, y discurrió sobre el tema de siempre: la maternidad. «Ana, mi hija, comparte mi felicidad, sabe las cosas que hago. Quisiera ser como mi mamá que era feliz estando en mi casa nada más, pero eso no es así. Yo no sería feliz dejando todo por quedarme en mi hogar y no quisiera pasarle esa factura el día de mañana». No se comprendió su crítica a los medios, que como Cristina de Kirchner tuvo un capítulo aparte en su discurso: «Es difícil lidiar con los medios, me cuesta mucho bancarme ciertas cosas, soy más bien de saltar como buena tana, de explicar lo que me pasa para que la gente me entienda y mi hija esté orgullosa de mí». Lo disimuló bastante con su caso anunciado en exclusiva en «La mamá del año» y que continuó con cobertura en «Telenoche» y «TN».
Por «Bailando por un sueño» pasan vedettes, mediáticos y no mucho más. Pablito Ruiz confesó que donaría su esperma a su amiga María Fernanda Callejón si ella se lo pidiera. «Nos conocimos cuando ella estaba en Las gatitas y ratones de Porcel y yo en Finalísima. Luego nos cruzamos en el circo de Susana Giménez y la vi sufrir mucho por sus ganas de ser madre. Entonces le dije «Loca, te doy mi esperma y listo». Al día siguiente reapareció otro mediático: Guido Süller, en «Los profesionales».Manifestó su desaprobación en relación a la imitación que una de «Las Rikitas» (bailarinas de Ricky Maravilla) hace de su hermana Silvia Süller. Ofreció apreciaciones tales como «les tienen que dinamitar la cara porque son muy feas».
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