20 de abril 2001 - 00:00

"Ben Hur" vuelve a las carreras en nueva forma

Ben Hur.
"Ben Hur".
 «Ben-Hur» (EE.UU., 1959). Dir.: William Wyler. Int.: Charlton Heston, Jack Hawkins, Stephen Boyd, Haya Harareet, Hugh Griffith, Martha Scott, Sam Jaffe, Cathy O'Donnell, Finlay Currie.

En la última entrega del Oscar, el conductor Steve Martin le dedicó un chiste a Charlton Heston: «Chuck cree que tuvo un papel en 'Gladiador'». Pero al final de la noche el chiste iba un poco en contra del director Ridley Scott, que se fue a su casa sin estatuilla, algo que no le sucedió 40 años atrás a William Wyler.

«Gladiador» tampoco se llevó ni la mitad de las 12 nominaciones que la convertían en gran favorita de este año, mientras que en su momento «Ben Hur» fue un auténtico gran ganador con 11 estatuillas, incluyendo varios rubros técnicos y varios de los premios principales (actor para Charlton Heston, director para Wyler, mejor película y mejor actor secundario para Hugh Griffith, que encarnaba al sheik que le daba los caballos al protagonista para su célebre carrera de cuadrigas).

La película de Wyler es todo un ejemplo de los efectos de la inflación: la prime-ra y olvidada versión muda era un corto de un solo acto filmado en 1907. La segunda -y en algunos aspectos superior a su remake sonora-, con Ramón Novarro y dirección de Fred Niblo, duraba 141 minutos.

En cambio, la versión sonora (y estereofónica), fotografiada en colores y formato Cinemascope, requirió de 222 minutos para contar la misma historia sobre el largo peregrinaje del Juda Ben Hur de noble hebreo a esclavo en las galeras, ciudadano romano, rival de Masala en las cuadrigas (Stephen Boyd, un gran villano) y testigo de un milagro de Cristo. Ni hay que decir que la película se sostiene muy bien, y no sólo por la legendaria carrera (armada por el doble de riesgo Yakima Canutt, una de las escenas más famosas de todos los tiempos junto con la ducha de «Psicosis») sino también por lo tortuoso del drama del protagonista y por la elaborada apariencia sobre-natural de las secuencias místicas.

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