Relato llevadero, entretenido, el mismo maneja con habilidad natural, con una liviandad que no debe confundirse con ligereza, un imprescindible aspecto informativo: datos de la crianza, preparación, etc. Y cuando el espectador ya está al tanto de la cosa, el autor saca la fusta y también maneja, con esa misma habilidad natural, un suspenso casi insoportable: el pingo se halla en vísperas de hacer su carrera consagratoria. Si gana, su entrenador también se consagra. Pero si pierde...
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