Los
responsables
de la
telenovela
«Montecristo»
anteanoche
en La Rural,
donde APTRA
entregó sus
nominaciones
a los Martín
Fierro.
"Del choripán al Hilton", así definió Francisco Loiácono, histórico de APTRA, lo que llama «evolución» de la entrega de los Martín Fierro, aunque para varios sólo haya involucionado en relación directamente proporcional a la calidad de la televisión. Pero también hubo choripán (pata de lomo, salmón, quesos y calentitos) en la entrega de diplomas a los nominados realizada anteayer en La Rural, nueva sede que albergará la edición de los «Martín Fierro», el miércoles próximo con televisación de «América». Lejos quedaron los '60, cuando la entrega se hacía en una sociedad de fomento.
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Con marcada ausencia de estrellas estilo Mirtha Legrand o Marcelo Tinelli, sí estuvieron Natalia Oreiro, Nacha Guevara, Antonio Carrizo, Fernando Niembro, Carlos Calvo, Nicolás Vazquez, Nora Cárpena, Thelma Biral, Humberto Tortonese, Valentina Bassi, Nicolás Scarpino, Mirtha Busnelli, Mónica Ayos, Juan José Campanella, Claribel Medina, Andrea Politti, Daniel Tognetti, Andrea Bonelli, Claudia Lapacó, Carla Peterson y Carola Reyna, entre otros.
El elenco más numeroso fue «Montecristo» (Maria Abadi, María Onetto, Virginia Lago, Viviana Saccone y los guionistas Adriana Lorenzón y Marcelo Camaño, entre otros) que, con 17 nominaciones, ya se perfila como favorito para el Oro, distinción creada para «el programa o persona que marca huella», según definen en APTRA. Además estuvo a tono con la prédica kirchnerista de derechos humanos, contribuyó a encontrar nuevos nietos de desaparecidos y se emite por el canal que programa la mujer del canciller Jorge Taiana, Bernarda Llorente.
La polémica que marca cada año a los «Martín Fierro» llegó esta vez con la eliminación del rubro cultural a secas (se reemplazó por cultural/musical/ interés general) y la incorporación del rubro reality. Antes de comenzar con el reparto de diplomas, uno de los integrantes de APTRA leyó un descargo titulado «Tormenta en un vaso de agua», donde intentaron contrarrestar las críticas.
«Se armó un alboroto tremendo. A alguien se le ocurrió decir que APTRA había expurgado de su ayuda-memoria los programas que responden a la categoría cultural, y un coro de periodistas salió a clamar por lo que consideraban poco menos que un asesinato a la cultura. Quienes apuntaron hacia APTRA se hicieron los desentendidos con aspectos culturales importantes como los cierres o demoliciones de salas teatrales, o cuando los programas fueron levantados, amputados o maltratados en horarios, o la carencia de ficción en los canales que reduce la fuente de trabajo».
Si bien es cierto que el género-cultural es casi nulo en la TV, con la inclusión del género reality se supone que se premiará el año que viene la vida cotidiana de los anónimos de «Gran hermano», el llanto de Nino Dolce o la preocupación de la falta de bidet de Pachu Peña en «Gran hermano famosos». ¿Pero qué premiarán del año pasado? Compiten «Bailando por un sueño», «Cuestión de peso» y «Transformaciones», que no promueve tampoco la ficción que reclama APTRA en su diatriba por las fuentes de trabajo.
Loiácono comentaba que durante su gestión «fui el presidente más masoquista, porque me comía diez horas por fin de semana viendo realities para ver si había que sumarlos a las ternas, y no me parecía correcto. Pero como ahora evolucionaron, sí merecen un lugar». Se refería a los concursos de baile de Tinelli que calificó de «mejor casting que antes». Y el adjetivo lo hizo extensivo a los gordos de Andrea Politti o los operados de Karina Mazzocco. A Politti se la vio muy confiada con su séptima nominación al Martín Fierro y esperaba que finalmente esta vez le dieran un premio. «Todos los años es lo mismo, pensar en el vestido, en los preparativos, espero que esta vez se dé». Lástima que no asistirán los ex gordos adelgazados, que hasta pagarían por exhibirse, pero sí estará Alberto Cormillot. A propósito, durante la reunión hablaba por teléfono, en voz demasiado alta, la ahora delgada Daisy May Queen, quien tras adelgazar 35 kilos gozaba de la desgracia ajena: «Me quedé hasta tan tarde no por los premios, porque no dieron nada, sino para sacarme una foto en el escenario con la Vernaci, la vi tan gorda».
En cuanto a la fiesta del miércoles próximo, buscaban a Iñaqui Urlezaga para el show pero no se confirmó aún su actuación, lo que no parecía preocupar al presidente de APTRA, Carlos Sciacaluga, quien dijo a este diario: «La gente no quiere ver un show, quiere ver la competencia, hay muchos rubros, ¿para qué sumar más atracciones?».
Serán 48 los rubros a repartiren una cena que comenzará a las 21 y cerrará más tarde de la 1 de la madrugada pues casi todas las ternas están integradas por cinco competidores. Así, por ser el salón de La Rural más chico que el Hilton (caben 650 personas) están buscando la manera de incluir a la mayoría. Hay varios directivos de «América» que se preguntan si tendrán lugar.
En cuanto a la votación, no implementarán el voto electrónico en vivo al final de la fiesta pues se trata de un mecanismo demasiado engorroso con lo que se votará, como el resto de las categorías, durante el día, vía digital. Atrás quedaron los largos escrutinios de más de 20 horas para las que la comisión se preparaba con «Sopa y mate aunque también me tomaba la pastillita calmante para no levantar decibeles» (Loiácono dixit).
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