Tras conceder
a Margaret
Atwood el
Príncipe de
Asturias a las
Letras, el
presidente del
jurado, Víctor
García de la
Concha,
admitió que a
él y otros
votantes les
hubiera
gustado que
el premio
recaiga en un
autor en
lengua
española.
Oviedo, España (EFE y Especial) - La escritora canadiense Margaret Atwood obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, pese a que algunos miembros del jurado, incluido su presidente, hubieran preferido que recaiga en un autor en lengua española.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Entre las 32 candidaturas procedentes de veinticuatro países, la de Atwood llegó a las últimas rondas de votaciones del jurado junto a las del autor español Juan Goytisolo, el británico Ian McEwan y el albanés Ismail Kadaré.
«Este maravilloso premio es muy importante para mí y también para la literatura canadiense», dijo Atwood, quien se manifestó soprendida por la distinción, ya que «la literatura canadiense no es tan conocida en Europa y se nos confunde a menudo con los estadounidenses».
El acta del jurado, que leyó su presidente, Víctor García de la Concha, director de la Real Academia Española (RAE), subraya que la «espléndida obra literaria» de Atwood «asume inteligentemente la tradición clásica, defiende la dignidad de las mujeres y denuncia situaciones de injusticia social».
Aunque mostró su satisfacción «sin reservas» por la concesión del premio a «una novelista de valía universalmente reconocida», García de la Concha admitió que tanto él como otros miembros del jurado preferían concederlo a un escritor en lengua española dado que, tras su internacionalización, no recae en ninguno desde que el guatemalteco Augusto Monterroso lo obtuvo en el año 2000.
Premiada ya con el Booker Prize en 2000 y para muchos candidata segura al Premio Nobel, Atwood es autora de más de veinte obras de ficción, entre ellas «The Handmaid's Tale (El cuento de la criada), una crítica feroz a la sociedad totalitaria, «El asesino ciego», «Ojo de gato», y «Resurgir», una novela incluida por el crítico Harold Bloom en su canon de la literatura occidental.
Esta autora, cuya obra tiene gran repercusión en España, donde llegó a vivir durante varios meses en 1999, está considerada como una de las grandes poetas del siglo XX. Intimista, irónica, reivindicadora de la lucha de la mujer y de los derechos humanos, colabora con Amnistía Internacional, desde donde ha defendido los derechos territoriales de los indios «mohawks».
Escritora en inglés y francés, también ha llevado algunas de sus novelas al cine y al teatro como «The Edible Woman» (La mujer comestible, 1969), «The Handmaid's Tale» (estrenada en Latinoamérica como «Entre la furia y el éxtasis», 1990), que también se convirtió en ópera, «Alias Grace» y «El asesino ciego», entre otras.
Traducida a más de treinta idiomas, que incluyen el persa, japonés, turco, finlandés, coreano, islandés y estonio, ha publicado su último libro de poesía «The Door» en 2007, y la colección de relatos «The Tent», en 2006.
Entre las candidaturas presentadas para los premios Príncipe de Asturias, dotados con 50.000 euros y la reproducción de una estatuilla diseñada por Joan Miró, figuraban también las del colombiano Gabriel García Márquez, los españoles Jorge Semprún y Andrés Trapiello, el uruguayo Eduardo Galeano, el japonés Haruki Murakami, el poeta libanés Alí Ahmad Said, Adonis, el coreano Ko Un, el italiano Antonio Tabucchi y el estadounidense Richard Ford.
Dejá tu comentario