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Aunque sin hacer mucho caso a observaciones tan radicales, lo cierto es que hoy existe un choque cultural, que da como resultado una antítesis extrema de intenciones y acciones entre los principales jugadores de todas las áreas del mundo del cine.
Por ejemplo, un complejo display publicitario de un film inconcluso que se publicitó en Cannes, Como un museo de arte que en realidad funciona de fachada para un casino clandestino, el Cannes de los buenos viejos tiempos era una muestra ecléctica que publicitaba un film comercial de la Universal mientras premiaba la máxima superproducción europea, como en 1963, cuando el film más publicitado fuera de concurso era
Cuarenta años después hay un Premio del Jurado (es decir el tercer premio, luego de la Palma de Oro y el Gran Premio del Jurado) para un film iraní sobre Afganistán,
Lo irónico es que comparando las declaraciones de la directora del film de arte sobre Afganistán con fragmentos de las frases vendedoras del pressbook de la producción de New Concorde, por momentos da la sensación de que ambos productos intentan expresar cosas similares.
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