26 de enero 2002 - 00:00

"Con algo de humor se sobrelleva mejor todo lo que nos pasa"

Javier Margulis y Rubens Correa
Javier Margulis y Rubens Correa
S e cumplen mañana 15 años de la muerte de Carlos Somigliana, uno de los autores más sobresalientes de la década del '60 y en su homenaje se estrenará en el Teatro del Pueblo (Av. Roque Sáenz Peña 943) «La clase del Marqués de Sade» integrada por dos de sus obras breves, «El nuevo mundo», ya exhibida en el primer ciclo de Teatro Abierto de 1981, y «La democracia en el tocador», escrita en 1984.

La obra cuenta con dirección de Javier Margulis y Rubens Correa, actual director del Instituto Nacional del Teatro (ver recuadro), y con un elenco integrado por Juan Carlos Galván, Alejandra Rubio, Mario Alarcón, José María López, Verónica Piaggio, Aníbal Guiser y Patricia Rey. La escenografía es de Alberto Negrín, el vestuario de Mónica Toschi y la música de Pablo Pronzini. «La clase del Marqués de Sade» ubica al polémico escritor y filósofo en una imaginaria capital sudamericana demasiado parecida a la Argentina de hoy.

Pese a su tono de comedia picaresca la pieza refleja la amarga desilusión de su autor frente a las promesas incumplidas de la democracia y pasa revista a temas tan urticantes como la inflación, la crisis del PAMI o la confiscación de dinero.

Periodista: ¿Hicieron algún cambio en el texto original?


Rubens Correa:
La obra no tiene una palabra que no sea de Somigliana. Es notable la claridad con la que pudo ver ya en esa época lo que empezaba a pasar con la democracia. Lo que el marqués termina diciendo acá, básicamente, es que con la democracia no se hace el amor ni se come. La broma se refiere obviamente a aquel famoso discurso de Alfonsín. Escribir esto en 1984 era muy arriesgado porque estábamos en plena euforia. Su postura resultaba demasiado pesimista para la época. Hoy, en cambio, puede resultar mucho más ingenua que en aquel tiempo ya que todo lo que señala la obra está a la vista de todos. Y nosotros decidimos aprovechar la actualidad que tienen estos textos, porque de verdad parecen escritos hoy.

Hipocresía

P.: ¿Cuál es el propósito de hacer venir al marqués de Sade a la Argentina?

Javier Margulis:
Habría que habérselo preguntado a Somigliana. Supuestamente eligió al marqués porque, aun siendo alguien al que se le habían ocurrido las cosas más escabrosas, todavía tiene algo por aprender: la hipocresía. Eso es lo que le enseñan en América. Además su presencia tiene un valor especial porque se trata de un personaje de la Revolución Francesa.

R.C.: Que termina mintiendo...


J.M.:
Acá aparece como un personaje bastante siniestrón, raro y muy femenino. Su presencia es bastante escabrosa.

P.: Este Sade de Somigliana parece estar mucho más cerca del libertino que del filósofo.


R.C.:
Sí, porque la pieza es abiertamente un vodevil y así la contamos. Respetamos el estilo y el ritmo de la comedia de enredos, con gente escondiéndose debajo de la cama y todas esas cosas. Lo interesante es que habla con humor de un tema que podría ser tremendo y no por eso pierde actualidad. Yo siempre comento por ahí: ¡la suerte que tuvimos de estar haciendo esta obra en este momento!

P.: ¿A qué se refiere?

R.C.: A que en lugar de amargarnos hablando de la terrible situación del país, expresamos nuestro dolor y nuestras preocupaciones en esta obra, que habla de todos esos problemas con humor. Nos hizo bien hacerla.

P.: A Enrique Pinti parece irle muy bien en su papel de vocero de la clase media. El también critica la realidad argentina a través del humor y la gente lo sigue.


J.M.:
Supongo que a esta altura no les debe decir nada nuevo, lo que ocurrió es que la actitud del público ha cambiado, ahora todo el mundo sale a la calle a protestar y participa más en todas las cosas, también en el teatro.

P.: Sade dice en la obra que lo terrible de la democracia no es tener que sobornar «a uno o dos... tres a lo sumo» sino a cien. ¿Hay otra definición más cruel que ésa?


R.C.:
Creo que coincide con el reclamo general. La gente tiene la necesidad común de decir basta a un montón de atropellos.

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