22 de marzo 2002 - 00:00

Con argentina en carrera el Oscar se define el domingo

Russell Crowe
Russell Crowe
La Academia de Hollywood entregará este domingo, a partir de las 22.30 (hora argentina), los Oscar a la producción cinematográfica de 2001. Este año, en la categoría de Mejor Film en Lengua No Inglesa, participa el film argentino «El hijo de la novia» de Juan José Campanella, protagonizado por Ricardo Darín, Héctor Alterio y Norma Aleandro.

Si bien en esta categoría existe una favorita, la película francesa «Amélie» (que está primera en las distintas encuestas que pueden consultarse en Internet), sus chances no se asemejan ni cercanamente a las que tenía el año pasado «El tigre y el dragón», ni en unanimidad de criterios ni en explotación comercial. Su favoritismo en las encuestas, además, se debe al hecho de que es la única que conoce el público americano a nivel masivo, que es el que participa en estos «cybervotos».

Rival

«El hijo de la novia», según varios analistas que conocen el gusto de la Academia, tiene su mayor rival en el film bosnio «Tierra de nadie», una visión corrosiva y semihumorística de la guerra, que ya ganó en los Globos de Oro (premios de la Prensa Extranjera en Hollywood), lo que no obsta para que la Academia finalmente se decida por la edulcorada «Amélie».

En el rubro principal, las mayores posibilidades las tiene el drama de Ron Howard «Una mente brillante», con Russell Crowe, el film basado en la vida del torturado ganador del Premio Nobel de Economía John Forbes Nash Jr. En segundo término (y según las opiniones de los cybervotantes, la favorita) viene «El señor de los anillos», aunque su adscripción tan definida al género fantástico no le proporcione el perfil más indicado para ganar el Oscar más importante. La Academia tiene mayor tendencia al drama en esta categoría.

Entre los actores, una vez más Crowe, por su actuación en el film antes citado, se proyecta como el más definido ganador, lo que le otorgaría su segunda estatuilla consecutiva. Entre las actrices, Sissy Spacek, por «En el dormitorio», y Nicole Kidman, por «Moulin Rouge», aparecen como las más plausibles triunfadoras.

Golpes bajos

Este año, la carrera al Oscar chocó, como pocas veces antes, contra una serie de golpes bajos originados en motivos extracinematográficos. La primera víctima fue «La caída del Halcón Negro», el film bélico de Ridley Scott, que no figuró entre las cinco mejores películas aunque su director sí fue reconocido en su rubro. La razón fue que uno de sus protagonistas reales, el que en el film interpreta Ewan McGregor, fue encontrado culpable de abuso sexual contra una menor de 12 años en un incidente ocurrido muy poco después de los sucesos en Somalía que relata el guión.

Sin embargo, los mayores embates se descargaron contra
«Una mente brillante»: hace poco, Nash Jr. fue acusado en dos artículos (uno en la prensa y otro en Internet) de haber tenido actitudes antisemitas y de haber abandonado a un hijo ilegítimo. La Universal, productora de la película, llevó el caso a distintos programas periodísticos de televisión para denunciar lo que consideraba una campaña interesada en desprestigiar la película. Se dijo, inclusive, que muchos votantes de la Academia habían recibido en su domicilio pasajes de un libro sobre Nash, con los párrafos sobre su presunto antisemitismo subrayados en rojo.

La maestra de ceremonias del domingo,
Whoopi Goldberg, bromeará sobre esta campaña sobre la película y acusará a quienes la desataron. Y a propósito de Goldberg: se anticipó que su humor para esa noche será mucho más suave que en su última participación (cuando gastó muchos chistes casi obscenos sobre Bill Clinton y Monica Lewinsky). Además, el recuerdo del 11 de septiembre también pesará sobre su conducción.

En cuanto a malestares, también hubo uno en lo tocante al rubro donde compite
«El hijo de la novia». Algunos rivales acusaron a Sony Pictures de haber restringido al máximo las proyecciones de las películas que distribuye (que son el film argentino y el indio «Lagaan»). Las reglas de la Academia establecen que los miembros pueden votar en esta categoría sólo si vieron las cinco nominadas. De esa forma, los rivales de Sony dicen que si el estudio ofrece sólo unas pocas funciones para miembros simpatizantes, luego ellos serán los únicos que han visto las cinco, y de esa forma también serán los únicos en condiciones de votar.

Por primera vez en 40 años, la ceremonia del Oscar regresará a su barrio específico, Hollywood. El domingo será su sede el Teatro Kodak en el famoso boulevard de Hollywood, junto al Hotel Roosevelt, que albergó la cena donde se entregaron los primeros Oscar en 1928.

En esos tiempos el Oscar era una cena, no un espectáculo en un teatro. A medida que se convirtió en un acontecimiento de gran interés, la ceremonia se trasladó a salas de espectáculos y en 1944 inclusive hizo una incursión en el célebre Teatro Chino.

Pero en los años 60 el Oscar dejó el barrio para trasladarse temporalmente a Santa Monica, antes de alternar irregularmente en esta última década entre el Dorothy Chandler Pavillion y el Auditorio Shrine, en el centro de Los Angeles.

Diseñado por el arquitecto
David Rockwell en un estilo clásico que evoca la época dorada de Hollywood, el nuevo Teatro Kodak es la atracción principal de un lujoso centro comercial de 60.000 metros cuadrados destinado a devolver su esplendor de antaño al barrio, descuidado durante décadas.

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