Frente a la famosa Revolución Cultural, que fue una reverenda burrada, los chicos enarbolan la música de Otros disparates (por ejemplo, cuando hacen un torno dental) deben aceptarse y disfrutarse como lo que son. La película está ilustrando un best-seller parisiense, de esos que se leen con agrado y nariz parada en el subte o la playa. Sólo que en este caso hay una base semibiográfica.
A destacar, el refinamiento fotográfico, gratamente paisajista, y el refinamiento sexual en la escena de la pareja haciéndose el amor en el agua, o en la escena de las jovencitas bañándose, un toquecito voyeurista cercano al
Detalles: Según lo que se oye en la película, los chinos dicen «Balzaque» por
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