Llega una nueva edición de Creamfields Argentina, el festival más importante de música electrónica del mundo, el próximo 14 de noviembre en el Parque de la Ciudad.
En ediciones pasadas, el show estuvo a cargo de figuras como Swedish House Mafia, Alesso, Fisher, Nina Kraviz, Steve Aoki, Alan Walker, Richie Hawtin, David Guetta, Armin Van Buuren, Claptone y Miss Monique.
Llega una nueva edición del festival de música.
Llega una nueva edición de Creamfields Argentina, el festival más importante de música electrónica del mundo, el próximo 14 de noviembre en el Parque de la Ciudad.
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Este año se celebra la edición número 18, inolvidable junto al público argentino. La preventa 1 ya agotó sus entradas y el festival inició la preventa número 2, con el valor de 135 mil pesos, sin contar el costo por servicio.
Las entradas de la preventa temprana 3 ya están a la venta a través de venti.com.ar.
El evento ofrecerá una experiencia multisensorial en un ecosistema diseñado para disfrutar con amigos y familia. Con cuatro escenarios, áreas de relax, múltiples foodtrucks y la producción de Fénix Entertainment Group, el festival promete una gran convocatoria para ver a los DJ's de renombre.
Con un despliegue de escenarios activos en simultáneo, la fusión de puestas visuales impactantes y el sonido de mayor fidelidad, esta edición reunirá a DJ's, productores, bandas y los mayores exponentes de la música electrónica de todo el mundo.
En ediciones pasadas, el show estuvo a cargo de figuras como Swedish House Mafia, Alesso, Fisher, Nina Kraviz, Steve Aoki, Alan Walker, Richie Hawtin, David Guetta, Armin Van Buuren, Claptone y Miss Monique; este 2026 el festival eleva el estándar de calidad musical, innovación y producción de vanguardia.
Con diversas sedes mundiales, el evento creado en 1998 en el Reino Unido marcó un hito histórico en 2001 al elegir a Buenos Aires como su primera sede internacional, convirtiéndose en el desembarco definitivo del festival en Latinoamérica y posicionando, gracias a un récord de público que superó incluso a la versión original del festival en Liverpool, a Buenos Aires como la capital electrónica más efervescente. Desde entonces, la conexión con el público local permitió desarrollar una propuesta artística con un despliegue técnico sin igual.