Y ahí está lo realmente interesante de esta película. ¿Por qué todas las cintas policiales deben transcurrir en un sucio conurbano? Pago Chico es más entretenido, porque, aunque la película sea mala, vemos lindos paisajes, un ritmo de vida más agradable (salvo para la víctima, claro), y personajes menos transitados. Ese es el acierto de
Su principal desacierto, quizá no sea tanto la factura, sino la difícil continuación. ¿Por qué, en vez de un drama policíaco-político-generacional que pocos tienen ganas de ver, no hizo simplemente una intriga para pasar el rato? Si le iba bien, capaz que terminaba produciendo una serie televisiva, redituable tanto para él como para la provincia. Hace tanto que no surge nada parecido a
Dejá tu comentario