«El cumple» (Argentina, 2001, habl. en español). Guión y dir.: G. Postiglione. Int.: R. Calandra, T. Gómez, M. Franchi, C. Resta, G. Dayub, B. Peters, N. Depetris, A. Frodella, G. Scarpetta.
Quien vio sin mayor interés «El asadito», ya puede ir diciendo «más de lo mismo». Pero si le gustó, aquí encontrará deleites similares, y más amplios. «El cumple» viene a ser la segunda parte de una trilogía (y acaso de una historia, expuesta en forma oblicua), que puede volverse definitivamente compleja y reveladora en su parte final. O puede ser más de lo mismo, lo que también sería coherente -e interesante.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La estructura es similar: una reunión de rosarinos fastidiados, que pasan el rato entre bromas, chismes, acusaciones, y algún bochorno, producto del mal vino, hasta que alguien realiza una de esas confesiones de madrugada que hacen crecer a todos. Sólo que «El asadito» era una simple reunión de ocho gandules en vísperas del fin de milenio, y «El cumple», por los 38 de un buen tipo, lleva mucha más gente, incluso mujeres y niños.
Nótese bien: los 38, no los 40. Eso, porque también el tono es similar, minimalista, ajeno a las grandes frases y los grandes gestos, salvo los esporádicos, bastante inconducentes, de un payaso violento, que pronto quedan ignorados. Pesan más los reproches resentidos de las mujeres, la divagación que esconde el malhumor, las frases prejuiciosas captadas como por casualidad en medio de charlas banales. Hasta que llega el momento de las confesiones, y empieza a amanecer (un día medio apagado, nada refulgente, a tono con el relato).
Otras diferencias: «El cumple» es en colores, hecha con tres cámaras digitales, guión establecido, crédito oficial, edición con chiches nuevos, y, sobre todo, mayor evidencia de la ficción, incluso con gente que habla a cámara.
Dejá tu comentario