31 de octubre 2002 - 00:00

De "Chicago" a París con cambio de género

Alejandra Radano
Alejandra Radano
Desde hace casi un mes Alejandra Radano está instalada en París ensayando, contra reloj, la nueva comedia musical que Alfredo Arias estrenará el 5 de diciembre, en el Théâtre National Chaillot. El título no repara en eufemismos: «Concha bonita», tal el nombre de la nueva fantasía escénica del director de «Mortadela», «Niní» y «La mujer sentada», que se anticipa como un extraño cuento de hadas, donde están presentes el tango, el bolero y las grandes divas de Hollywood.

La obra es enteramente cantada y describe la fantástica vida de Pablo, un atractivo argentino que llega a París a cumplir un extraño destino: convertirse en una seductora mujer llamada, justamente, Concha Bonita. Todo se complica con la llegada de Myriam ( Alejandra Radano), su anterior pareja, quien viene a presentarle a la hija que él engendró cuando todavía era hombre.

Cuando audicionó para Arias, Radano ya había participado en más de diez comedias musicales («Chicago», «Cats» «La bella y la bestia», «Drácula») pero para debutar en París debió abandonar, momentáneamente, el elenco de «Canciones degeneradas», el atractivo espectáculo de cabaret que continúa su exitosa temporada en Buenos Aires con una reemplazante. Sumergida en un febril ritmo de ensayos, Radano dialogó con este diario.

Periodista: El argentino Alfredo Arias es hoy una de las figuras más renombradas del teatro francés ¿Cómo logró llamar su atención?


Alejandra Radano: Arias
vino a ver «Chicago» por recomendación del coreógrafo Ricky Pashkus, que es mi maestro de danza. Fue él quien se ocupó de presentármelo. Después de la función, Arias vino a saludarme y me invitó a dar una prueba en París. Al día siguiente de terminar «Chicago», yo ya estaba audicionando en el Théâtre du Chaillot, en pleno Trocadero ¡y con la Tour Eiffel de testigo! Fue muy emocionante, porque allí estaban la cantante de rock Catherine Ringer (la protagonista de «Concha Bonita»), Nicola Piovani, que ganó un oscar por la música de «La vida es bella», y René de Ceccatty, coautor del libro junto a Arias. El elenco está integrado por franceses, un italiano y una argentina... yo.

P.: ¿Cómo es su personaje?

A.R.: Myriam es una mujer ordenada y seria, de apariencia intelectual, pero capaz de entregarse a una pasión. Después de 15 años viene a buscar a Pablo, que nunca más regresó, para presentarle a su hija Dolly. El hecho es que cuando llega a París se entera de que Pablo no es más Pablo, sino Concha.

P.: ¿Qué peso tiene el tema de la transexualidad?


A.R.:
El transexualismo es la decisión en la que se embarca Pablo para ser dueño de sus propias decisiones y vivir libremente. La obra en realidad habla del amor, del devenir de la vida, de los recuerdos de infancia y de la posibilidad y necesidad de cambio. En pocas palabras, ésta es la historia de un hombre que se atrevió a convertirse en lo que siempre soñó ser.

P.: ¿Hay mucha expectativa ante este estreno?


A.R.:
Muchísima. No hay que olvidar que la protagonista de la obra es Catherine Ringer, la integrante femenina del grupo de rock Les Rita Mitsouko. Ella y su marido renovaron el rock francés y los franceses la adoran. Además éste es su debut en la comedia musical.

P.: ¿Piensa que esta obra puede gustar en Buenos Aires en caso de estrenarse?


A.R.:
Sí, porque es un espectáculo muy poético y nostálgico y que, a diferencia de los musicales americanos, toca temas y estilos musicales muy asociados con nuestra identidad.

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