Su violenta reacción recibe el peor de los castigos: no sólo es obligado por sus superiores a aceptar que una cámara lo siga a todas partes «para mejorar la imagen policial», mostrando cómo se combate el crimen, como propone la hábil productora del noticiero ( A partir de ahí, la pareja despareja debe hacer su trabajo acechada día y noche por mini-cámaras y micrófonos, además del personaje de
Dejá tu comentario