¿De precios exagerados a brusca caída como en 1990?

Espectáculos

El mercado internacional de obras de arte está pasando por el momento más alto de la historia de la humanidad. Nunca se ha vendido tanto y con precios que superan la lógica más elemental. La cotización de la mayoría de los artistas suben 200 por ciento, y el valor promedio de las obras que históricamente era de 200.000 dólares hoy está cercano al millón de dólares.

La mayoría de las obras ofrecidas en los remates de arte impresionista, moderno y contemporáneo se ha situado encima de las siete cifras. La demanda supera la oferta de manera dramática, aunque para noviembre se anuncia una importante oferta de cuadros de Rotkho, Warhol, Bacon y de todos aquellos que han triplicado sus valores. Los tenedores de obras de estos artistas consideraran que tener en sus casas u oficinas creaciones que pueden superar los cien millones de dólares, es muy riesgoso entre otras razones.

Ahora las casas de remate que tenían el problema de no conseguir obras de calidad para sus subastas, y que incluso daban garantía de venta y adelantaban efectivo para las piezas de mayor interés, se verán desbordadas por aquellos que deseen vender en estos precios casi surrealistas. Todos querrán 70 millones de base para Wharhol y Rothko, y cerca de 50 para los Bacon, que hace un año valían diez veces menos.

Los peligros están a la vuelta de la esquina, ya que en estos valores, pocos están en condiciones de comprar y los fondos de inversión buscarán tomar ganancias y no arriesgarse a permanecer en un mercado que se ha disparado mas allá de lo razonable.

Existe serio temor de que se produzca una baja como ocurrió en 1990 cuando los japoneses, que habían sido los reyes del mercado, se dieron cuenta de que habían superado la cota de lo razonable, al haberse endeudado en los bancos para adquirir y especular en la compra de arte y terminaron con los tesoros de los bancos repletos de obras dadas en prenda como garantía de los préstamos tomados.

¿Por qué en la Argentina no se da este boom de precios y el valor promedio de una obra de nuestros artistas no supera los cinco mil dólares?. Hay muchos motivos, pero quizás lo primero a destacar es ese pensamiento de que todo lo extranjero es mejor que lo propio en materia de arte. Ninguna obra local se ha pagado un millón de dólares, mientras hay varias extranjeras en residencias argentinas que se han pagado más que esa suma. La falta de leyes que permitan la desgravación impositiva puede ser también motivo de que el volumen del mercado no supere los cien millones de dólares anuales (sólo el mercado de la miel factura el doble que esto). Pero el motivo principal, muy probablemente sea la falta de motivación de aquellos que tienen importante liquidez en volcar la misma a invertir en obras de arte argentino. Curiosamente, los grandes empresarios son grandes coleccionistas, pero aquellos que han ganado importantes sumas en los últimos siete años no la están volcando en el mercado de arte local.

Dejá tu comentario