Del Conte: el rescate de un pionero de la luz

Espectáculos

Sus trabajos tenían destino de extinción: se hallaron dentro de un volquete.

Coincidentemente con la muestra “Memorias de un soñador” que se realiza en ARTE x ARTE, el Centro de Investigación Fotográfico Histórico Argentino (CIFHA) y la Fundación Alfonso y Luz Castillo editaron un libro bilingüe, castellano-inglés, dedicado a la obra de Alejandro C. del Conte. Constituye un verdadero rescate de un fotógrafo olvidado, cuya obra se encontró en un contenedor de basura.

Nacido en Buenos Aires en 1897, murió en esta ciudad en 1952. Alfredo Srur, autor del texto introductorio, señala que fue una figura central en el mundo del arte fotográfico durante la primera mitad del siglo XX y uno de los primeros en darle una perspectiva latinoamericana a la actividad. El Correo Fotográfico Sudamericano fue la obra de su vida, que apareció entre 1921 y 1959; fundó la revista Film Gráfico en Tucumán, facilitó la educación gratuita para fotógrafos profesionales y aficionados y editó el suplemento Chasirete, tal como se llamaba a los reporteros gráficos, dedicado a su organización gremial. Entre sus múltiples acciones fue divulgador de la obra de Anne Marie Heinrich, Juan di Sandro, Anatole Saderman, Frans Van Riel, Pedro Otero, Jorge Friedman, Hugo Kalmar, entre otros fotógrafos argentinos y del mundo. A los 19 años salió de Buenos Aires y tuvo gran influencia en el desarrollo del cine en Tucumán, Santiago del Estero, Salta , Jujuy, La Rioja y Catamarca, provincias que participaron de un proyecto cultural audiovisual en la época del cine mudo.

LA tarea de rescate de su obra llevó más de cinco años. Srur señala que una de las cosas que más lo impresionaron de su obra fotográfica es la inusual y armoniosa convivencia de la estética familiar con la publicitaria ya que tuvo como modelos a su esposa Angelina y a su hijo Estanislao. La totalidad de las imágenes de la muestra son analógicas, copiadas a partir de sus negativos, sin intervención digital. Se desconoce la cantidad de fotos producidas por Del Conte pero CIFHA conserva alrededor de 500 negativos. En la muestra se exhiben escenas lúdicas, la serie de desnudos de su esposa escondiendo la cara con un fondo negro que contrasta su frágil cuerpo, registros familiares, amistades y paisajes de su campo en Carlos Keen y una muy atractiva en la que se conjuga la publicidad de AGFA y sus modelos preferidos, su esposa e hijo, tomada en 1926.

Con el deseo de que este trabajo contribuya a divulgar la historia fotográfica argentina, Srur se hace preguntas en relación a esta figura olvidada, por ejemplo, ¿de dónde surgió su interés por el cine?, ¿cómo se animó a viajar a Tucumán en su juventud?, ¿en qué circunstancias dirigió la primera película del norte argentino “La Barra de Taponazo”, en 1931, de la que se rescató el guión original, y la más importante, ¿quién iba a pensar que todo el trabajo de este pionero iba a terminar en un volquete y recuperado por cartoneros en pleno siglo XXI?

Como curador de la exposición, Alfredo Srur presenta imágenes color del Cine Edison, del Marconi (Tucumán), y del Renzi (Santiago del Estero), ya que no todo sucedía en Buenos Aires.

Un libro fascinante por sus anécdotas, la importancia que tuvieron los fotoclubes, el intercambio de las novedades en el plano estético y técnico, cuyos otros textos, pertenecientes a José Antonio Navarrete, Andrea Cuarterolo y Emiliano Jelicié, echan luz sobre la vida y obra de este multifacético emprendedor que también incursionó en la crítica de cine.

(Lavalleja 1062. Entrada gratuita. Martes a viernes de 14 a 20. Sábados de 14 a 19. Clausura el 30 de septiembre).

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