5 de diciembre 2000 - 00:00

Demi Moore, entre los menos redituables de Hollywood,

Demi Moore.
Demi Moore.
Los Angeles - (6-12-00) Mientras que Julia Roberts logró un hito sin precedentes al convertirse en la primera actriz incluida en la lista anual de las 50 mujeres más poderosas de la industria del espectáculo que elabora el «Hollywood Reporter», Demi Moore pasó de estar entre las actrices más redituables al puesto 57 según «Hot List», una de las biblias de la industria del cine.

«Hot List» es una especie de anuario del show business que se publica desde hace 10 años y sólo llegaba a los empresarios, ejecutivos y creativos de alto nivel, pero ahora acaba de ofrecer una versión resumida para «gente de fuera del ambiente». En ella se entierra literalmente la carrera de Moore, diciendo que su cachet pasó de los 13 millones por actuación que cobró, en forma ascendente hasta 1996, al actual un millón y medio que ganaría por película.

El '96 fue un año negro para la carrera de Demi Moore. El declive empezó con «La jurado» donde compartió cartel con Alec Baldwin y Anne Heche. En la edición de ese año la publicación «Hot List» informó tanto de la pésima apreciación de los críticos sobre la película, como su carácter «no redituable» dado que «La jurado» apenas había logrado recaudar los 44 millones de dólares que había costado y peor aún le fue con «Striptease» que con un presupuesto de 50 millones sólo logró recaudar 32. Demi Moore continuó precipitándose en el desinterés de los productores, por más que intentara cambio de registros como entrar en el mundo bélico con «G.I. Jane» o participar del talento de Woody Allen en «Los secretos de Harry».

Para el ambiente de Hollywood si bien ser «una estrella redituable» es esencial, también interesa su forma de vida y sus relaciones con el equipo de filmación. En el caso de Moore, si bien no fue tan importante su separación de Bruce Willis (y las revelaciones de diverso tipo extra pareja que había mantenido, a él le siguió yendo bien) sino que, a pesar de su caída en el interés de la gente, siguiera creyéndose una diva y haciendo demandas disparatadas, al punto que la gente de los estudios en vez de Demi Moore la llaman

«Give me Moore» («Déme más»). La edición tradicional de «Hot List» informa de 1.800 directores, actrices y actores, evalúa cambios en su jerarquía dentro del negocio, señala si es «redituable o no», comenta si es rentable un «contrato de siete ceros», y ofrece una buena cantidad de chismes. Este último sector es el que más interesa a los nuevos lectores de la «Hot List» para el público general.

Cuando el periodista James Ulmer creó en 1980 «Hot List» pensó ofrecer una investigación rigurosa de las opiniones en el negocio del show business. Así, durante un año recoge informaciones entre magnates de Hollywood, empresarios independientes, productores, aseguradoras, guionistas cinco estrellas, cineastas, agentes de prensa, representantes de artistas y «esos personajes secundarios de la industria que suelen tener la mejor información, porque son los que la llevan de unos a otros», sostiene Ulmer, que no quiere entregar demasiadas pistas sobre su creación. Lo cierto es que, con la seguridad que ofrece no revelar las fuentes, «Hot List» puede contar los más sabrosos chismes del mundo interno del cine: los gritos de Arnold Schwarzenegger a los productores de «todo por ahorrar», que sigue repitiendo por los pasillos, cuando rechazan un nuevo guión y no puede empezar a filmar; cómo Gwyneth Paltrow fue coronada reina de las malcriadas y Kevin Costner rey de los narcisistas.

Si esos chismes son lo que más le interesa a la gente «no del ambiente o por lo menos a pleno», porque los miembros a pleno en la mayoría de los casos ya conocen esos avatares, a los miembros de la industria lo que les importa es la «Hot List» de los directores, actores y actrices que garantizan rentabilidad.

Durante muchísimo tiempo la «Hot List» estuvo encabezada por un Tom Hanks imbatible, que ahora ha pasado a segundo lugar, no porque lo merezca (sus películas siguen siendo tops en rentabilidad) sino porque ha ascendido Julia Roberts, que llegó al contrato por 20 millones de dólares con «Erin Bockovich», lo que también la convirtió en la tercera mujer más poderosa de Hollywood, detrás de la presidenta de Paramount Pictures, Sherry Lansing y la presidenta de producción de Universal Pictures, Stacey Snider, según la lista del «Hollywood Reporter».

Los primeros 10 puestos de la «Hot List» de Ulmer están ocupados por: Julia Roberts, Tom Hanks, Tom Cruise, Mel Gibson, Bruce Willis, John Travolta, Brad Pitt, Meg Ryan, Leonardo DiCaprio y Will Smith.

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