26 de septiembre 2002 - 00:00
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Periodista: ¿Esta vez sí celebrarán un aniversario como corresponde?
Martha García: Es verdad. El año pasado, que fue la primera vez que se celebró un aniversario, lamentablemente no teníamos la sala y debimos limitarnos a un acto académico en el Salón Dorado. Se invitó a grandes figuras que habían pasado por la compañía y, de todos modos, concretamos un acto muy bonito, de donde se encontraron muchas personas que hacía tiempo no se veían. Claro que por ser la primera vez que se festejaba, todos coincidimos en que hubiera sido maravilloso poder hacerlo en el escenario principal con la actuación de todos los integrantes actuales. Por fin, este año, lo vamos a lograr.
P.: Cuando usted se hizo cargo de la dirección, el Ballet Estable no estaba pasando por su mejor momento. ¿Qué cree haberle aportado? ¿Algo del sello de la Escuela Cubana de Ballet, quizás?
M.G.: Yo creo que eso inevitable. Que de alguna manera me proyecte es natural. Aunque también he querido tener cuidado y respeto con su historia. He querido hacer un balance entre lo que puedo aportar como experiencia, como historia personal, como vivencia, a lo que la compañía tenía de experiencia propia. No me gustaría que se me reproche haber implantado una única experiencia sin posibilidad de otra cosa.
P.: ¿Qué necesita el Ballet para resurgir con mayor brillo: más funciones, más promoción, renovar el repertorio, salidas al interior y al exterior?
M.G.: Todo junto, quizás. Lo primero que necesitamos es bailar. Cuando más estemos en el escenario se justificará nuestro trabajo. La publicidad también es necesaria. Hay mucha gente que ha perdido el hábito de ver ballet y hay que recuperarla. Si logramos tener más funciones, la compañía va a tener mayor vuelo.
M.G.: Eso no depende totalmente de mí. A mí me gustan los retos; no me gusta abandonar la batalla. Los resultados hasta ahora me tienen conforme. El ballet es como la vida, tiene lo mismo de bueno y de malo, y así lo he tomado.
P.: ¿Extraña su país?
M.G.: A veces sí, pero he tenido tanto trabajo... Y soy muy feliz aquí.



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