23 de febrero 2004 - 00:00
"El Estado mecenas condiciona al artista"
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Periodista: ¿Cómo llega a la dirección de Canal (á)?
Eliseo Alvarez: Producto del acuerdo de Pramer con la productora Tranquilo, donde soy director, que venía realizando programas para esa señal.
P.: Se dijo que el canal tuvo problemas para producir programas y ponerlos en pantalla ¿Qué pasó?
E.A.: En realidad, hubo problemas con la República Argentina. En 2001 la situación fue muy compleja para todos. Más para los productores pequeños como nosotros, y para las señales de TV específicas como Canal (á), que no permiten una rentabilidad enorme ni grandes negocios y requieren mucha apoyatura de producción. Pramer realizó un manejo inteligente para seguir con la señal, la mantuvo a pesar de cobrar en bonos de las provincias, en cuanto a los abonados, mientras los satélites y las deudas las seguía pagando en dólares. Hubo restricciones de presupuesto como en el resto. Ahora, que la cosa aparenta estar estabilizada, pueden hacer este tipo de acuerdo con nosotros que, por proveer de material a compañías del país y del mundo, sabemos estar de un lado y del otro.
P.: ¿Canal (á) tienen grandes costos?
E.A.: Los costos para una cámara son los mismo en un programa de altas expectativas de rating y comercialización que para uno con menores expectativas comerciales y de audiencia.
P.: ¿La cultura no es rentable?
E.A.: Debe ser rentable. En Estados Unidos y Europa no hay prurito entre los intelectuales, como en la Argentina, de hacer gestión cultural, conseguir fondos y lograr que los productos tengan rentabilidad, para tener capital de trabajo y seguir generando y no esperar que venga el mecenas o que el mecenas sea el Estado. Saben que esos mecenas limitan la capacidad creadora del artista, que está dependiendo de si lo apoyan o no lo apoyan, si gusta o no lo que ha hecho, en vez de gestar un hecho artístico.
P.: ¿La salida para ustedes es la coproducción?
E.A.: Es ser conservador en los costos. No podemos hacer, desgraciadamente, lo que nos gustaría hacer. Comenzamos nuestro primer año y antes de pensar en rentabilidad tenemos que hacer que la nueva programación llame la atención para, luego, poder pedir lo fondos a quien corresponde. Hay negocios para hacer, pero lo primero es tener el producto que se ofrece. Para la nueva etapa encontramos que había a quienes darle su oportunidad en TV.
E.A.: Entidades e instituciones que insólitamente en la Argentina no tienen pantalla cuando, por contenido y capacidad, podían tenerla. Hemos hechos acuerdos con la Universidad Nacional de la Matanza, que financian y coproducen 102 horas de programación, por caso «Buenos Aires al pie de la letra» o «Radionauta», ciclo dedicado a analizar las radios. Otro acuerdo es con la Universidad Nacional de Tres de Febrero, con lo que hacemos «Sueños y vocaciones» sobre quiénes influyeron y a quiénes influye, por ejemplo, Mario Pergolini o Paloma Herrera. Con el Teatro San Martín vamos a hacer 39 horas, siguiendo con «Escenarios de Buenos Aires.
P.: ¿Puede interesar al resto de Latinoamérica un canal con tanto material sobre la Argentina?
E.A.: Queremos que el carácter latinoamericano del canal no se pierda. En «Buenos Aires al pie de la letra» se cuenta de nuestra ciudad, pero las calles y los cafés son los de Borges o Cortázar, que son ya universales. En «Encuentros» Pacho 0'Donnell entrevista a personalidades de todo el mundo como a Paul Auster o, en México, a El Chavo.Además incorporamos producción extranjera, la serie sobre las Civilizaciones Preincaica, Incaica y Azteca que hizo Euskea Periodista TV del país Vasco, y la realizada sobre la cultura celta de la TV de Galicia. Además tenemos «Las Grandes Ideas de la Filosofía» que realizamos con una empresa de los Estados Unidos.
P.: ¿Filosofía por televisión?
E.A.: Es una serie de 13 programas que rodó nuestra productora a pedido de una empresa norteamericana que distribuye videos documentales en universidades de Estados Unidos y Canadá, y tiene una importante inserción en TV pública. Fuimos asesorados por una docena de profesores de distintas universidades, grabamos en Grecia, Italia, Alemania, Francia, Austria, Inglaterra y Estados Unidos. Fue la primera vez que hicimos una serie original-mente en inglés, con versión en español para el mercado latino. La pudimos realizar de nivel porque contamos con un coproductor americano.
P.: ¿No es un ciclo que puede aburrir al televidente habitual?
E.A.: No son programas donde se vaya a aprender filosofía, son de divulgación, pero pueden estimular el interés por los temas tratados. Para lo divertido tenemos «Los Diez mandamientos».
P.: ¿Reponen ese ciclo de Fernando Sabater?
E.A.: Sabater es un filósofo muy mediático. El quería hacer Los 7 Pecados Capitales «porque son mas divertidos», le pedimos Los 10 Mandamientos porque nos daba mas programación. El pensaba en divertirse, nosotros en cantidad y contenido, ¿con 7 Pecados como completábamos dos meses de programas? (ríe).
P.: Ustedes tienen programas que compiten por su parecido con las de otras señales, por caso con «Films & Arts», también de Pramer.
E.A.: «Films & Arts» es distinto, tiene una programación mucho más exclusiva, atractiva pero lejana a Latinoamérica. Canal (á) no tiene competencia directa sino muchas competencias parciales, fragmentada en distintas producciones de diversas señales. Hasta ahora nuestro público era de más de 35 años, ahora buscamos bajar esa edad y ampliar el espectro.
Entrevista de Máximo Soto




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