20 de febrero 2007 - 00:00

El legendario Tom Jones hizo vibrar a sus fieles

Con sus recursos vocalesen muy buena forma y elcarisma de siempre, TomJones enfervorizó a unLuna Park colmado con unshow que tuvo su puntomás alto en el bloquededicado al rythm andblues.
Con sus recursos vocales en muy buena forma y el carisma de siempre, Tom Jones enfervorizó a un Luna Park colmado con un show que tuvo su punto más alto en el bloque dedicado al rythm and blues.
Tom Jones. Con B. Randall Monroney (guitarra, dir. Musical), M. Mennell (bajo), F. Strauss (teclados), H. Matthews (batería), K. Anderson (saxo); P. obstad y K. Richardson (trompetas), M. Turnbull (trombón), S. Roach, D. Foster-Holden y K.J. Reynolds (corows). (Luna Park, 15 de febrero.)

Si algo le sobra al veterano Tom Jones es profesionalismo. Es mucho lo que ha aprendido desde sus duros tiempos de bares miserables en su país natal hasta su actual presente de mito viviente. Y su presencia en Buenos Aires, ante un Luna Park colmado y enloquecido ya desde antes de que empiece el show, con algunas figuras públicas en la platea -como Daniel Scioli y su esposa Karina Rabolini-, confirmó una vez más su vigencia.

Jones está acostumbrado a todos los escenarios, a todos los públicos y aún a una gama muy variada de géneros. Pero no se queda solamente en aprovechar sus recursos vocales, que se mantienen en muy buena forma. Además, se adueña del lugar y del público desde el primer minuto, juega con su cuerpo, para delirios de las mujeres de toda edad, se quita el saco con claras intenciones seductoras, exhibe su esfuerzo con una camisa transpirada casi desde el arranque y dosifica su repertorio para que el clima jamás decaiga.

A la hora de una observación más detenida sobre las canciones y sobre su manera de interpretarlas, a nuestro criterio, lo mejor llegó con su bloque dedicado al rythm and blues, con temas como «Raise Your Hand» o «Help Yourself»; y lo más flojo, con standards como «That Rainy Day» o «Fly Me to The Moon».

Pero el público, su público -mayoritariamente adulto y muy fanático- había ido al Luna Park básicamente para encontrarse con la imponente lista de clásicos que lo hicieron delirar en otros tiempos y que arrancan las ovaciones más estruendosas (y los ya clásicos misiles de ropa interior femenina que llegan al escenario desde la platea). Y el viejo Tom no vino a Buenos Aires para defraudar a nadie. De modo que, en dosis perfectamente estudiadas y probadas a lo largo de años, cantó canciones inoxidables como «It's Not Inusual», «She is a lady» o «Dalilah», y algunos hits más modernos como «Sex Bomb».

Con el respaldo de una gran orquesta, con una fuerte sección de vientos y coro mixto, Tom Jones ofreció un show variado, donde hubo jazz, blues, rythm & blues, pop y una emoción que se mantuvo constante. Desde lo artístico, su concierto tuvo muchos altibajos. Pero nadie salió triste o aburrido del Luna Park.

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