6 de mayo 2005 - 00:00

El "Napoleón" de Max Gallo, self-made-man de la historia

ChristianClavierencarna alemperadoren«Napoleón»,la miniseriemás costosa(43 millonesde dólares)que hayaproducidoEuropa.
Christian Clavier encarna al emperador en «Napoleón», la miniserie más costosa (43 millones de dólares) que haya producido Europa.
Hasta el próximo lunes, a las 23, «Canal 9» continuará difundiendo la estupenda miniserie «Napoleón», ya vista por «The History Channel», y por cuya señal volverá a estar en pantalla los domingos de mayo, a partir del próximo 8, a las 21 (en el «9» se parte en seis la serie, que en realidad tiene 4 capítulos).

Dirigida por el canadiense Yves Simoneau (especialista en temas históricos para TV, que ya hizo miniseries sobre el juicio de Nüremberg y sobre la aviadora Amelia Earhart), y protagonizada por Christian Clavier, Isabella Rossellini, Gérard Dépardieu, Anouk Aimée y John Malkovich, la miniserie, realizada en 2002, es la realización más costosa hecha por la televisión europea (43 millones de dólares). Sus fuentes de financiación son múltiples, y van desde consorcios televisivos como A&E Network hasta individuales, como el propio Depardieu. El guión, de Didier Decoin, tiene como base la novela biográfica de Max Gallo.

«Napoleón no es sólo una película sino dos, ya que la filmamos tanto en inglés como en francés», dijo el director Simoneau, en el momento de su lanzamiento. «Además, una miniserie tiene más posibilidades que una película para explorar una dimensión extra: la dimensión humana del personaje, incluyendo su vida diaria, su relación con Josefina,su hermano, hermanas y madre».

Decoin
, al referirse a la adaptación del texto de Gallo, puntualizó: «Napoleón es la antítesis de Robespierre. Yo quise demostrar que, detrás del hombre de la leyenda negra, había una persona. He intentado quitarle el polvo a la estatua, entenderlo desde sus adentros como lo hace Max Gallo, el primer biógrafo que hizo que Napoleón dijera 'Yo'. Por eso está casi constantemente en pantalla, y la cámara está prácticamente dentro de su mente. Cuando la serie se termine, y aunque no recuerde todas las fechas y nombres, el espectador habrá aprendido algo sobre el poder».

Christian Clavier
, que interpretó el protagónico, es un actor de vasta trayectoria en el cine francés, y ha interpretado todo tipo de géneros, desde el policial a la comedia. Depardieu lo convocó personalmente para interpretar al Emperador luego de sus participaciones en «Asterix y Obelix».

«De niño, mi padre me llevaba seguido al Museo de las Armas, y yo imaginaba, al ver los soldaditos de juguete, las escenas de las batallas, los uniformes...Para mi, Napoleón era un verdadero personaje de ficción», dijo Clavier. «Quizá, el primer héroe romántico. También quizá, el último».


Periodista:
¿Cómo reaccionó cuando Gerard Depardieu le pidió retratar a Napoleón en la pantalla?

Christian Clavier: Por supuesto, es el tipo de oferta que aparece una vez en la vida. Napoleón se encuentra entre los personajes famosos más cuestionados. Pero una vez que pasé ese primer prejuicio, me sumergí por completo.


P.:
Incluso con la versatilidad de la televisión, la extensión de esta historia demanda que se tomen algunas decisiones.

C.C.: Siempre hay que tomar decisiones, y priorizar en función de determinados factores y hechos específicos. A veces se condensaron los tiempos, lo cual unió cronológicamente aún más ciertos hechos, como el ataque de la calle Saint Nicaise y la ejecución del Duque de Enghien. El objetivo era que la audiencia comprenda al hombre. No encaramos este proyecto como historiadores. Esta es una visión novelada de la vida de Napoleón y fue realizada con un cuidado meticuloso y seriedad.


• Optica

P: En la realización de una película como esta, ¿cómo surge una visión común?

C.C.: Desde el momento en que estuvimos de acuerdo en adaptar el punto de vista del libro de Gallo -el de un hombre que cuenta su propia historia, y que al hacerlo nos lleva a su vida privada, su psique, sus pensamientos- se estableció un punto de vista común. He seguido la escritura del guión de cerca y hablé mucho con el guionista, Didier Decoin. Además, Depardieu y yo leímos pasajes completos del libro «Joseph Fouche» de Stefan Zweig (él interpreta a Fouche). A través de nuestra lectura, intentamos distanciarnos del Napoleón creado y memorizado por la propaganda. No queríamos ninguna parte idealizada por la historia ni tampoco al pequeño y ridículo déspota de mal carácter.


P.:
Napoleón es un personajemuy complejo. ¿Cómo hizo para encajar tantas facetas en un mismo papel?

C.C: Precisamente con todo este trabajo preliminar. Es imposible interpretar un personaje como ese sin conocerlo íntimamente. Antes de filmar, cené con Decoin y le pedí que me diera alguna «clave» del personaje. Me contestó con dos pensamientos. Primero, que Napoleón era uno de los mejores intelectuales de su época.Tenía una elevada inteligencia enciclopédica, y era enemigo de las ideas preconcebidas Segundo, era un hombre que podía aceptar las cosas. Todo esto ayuda tremendamente mientras el actor desarrolla el personaje.


P.:
Desde su perspectiva, ¿cuál es la clave del personaje?

C.C.: Un espíritu completamente libre. Con Napoleón, todo es posible. Es el arquetipo del hombre «self-made-man», con la habilidad para arriesgarlo todo como en un juego de dados. De hecho, ganó Austerlitz y perdió Waterloo, pero tenía tantas chances de perder en Austerlitz como de ganar Waterloo.

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