ver más

Ya superaste el límite de notas leídas.

Registrate gratis para seguir leyendo

8 de mayo 2020 - 00:00

El Teatro del Pueblo enfrenta la pandemia

Anunció la apertura de cursos online con Javier Daulte, Vivi Tellas y otros.

ver más

Los dramaturgos Roberto Perinelli y Héctor Oliboni, integrantes de la Fundación SOMI y a cargo del Teatro del Pueblo, inauguraron la sala a principios de febrero y a mediados de marzo se vieron sorprendidos por la cuarentena y la inactividad, situación que los afecta tan gravemente como al resto de la escena independiente.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

“Nos agarró empezando y en buena forma, pero al mes y medio de comenzada el 2 de febrero tuvimos que cerrar”, se lamentó Perinelli ante la prensa. Oliboni añadió: “Justo cuando habíamos comenzado y después de haber tenido que posponer estrenos durante casi seis meses por las dificultades que tuvimos con la construcción de nuestro nuevo edificio, que nos llevó más de dos años de esfuerzo y trabajo”.

Periodista: ¿Cuál es la situación de este momento?

Héctor Oliboni: Fue un golpe muy fuerte tanto para los grupos como para la sala; los grupos porque habían ensayado durante meses, invertido en sus puestas y esperaban recuperar los gastos en la temporada. Y la sala porque se quedó sin recursos para su mantenimiento.

Roberto Perinelli: Los elencos quedaron con ganas de recomenzar cuando esta pesadilla termine. El teatro independiente es indetenible. Los contratos eran los habituales que se establecen entre las salas y las cooperativas de acuerdo a las normas, por ser una sala subsidiada, que son pautados por el Instituto Nacional de Teatro (INT) y Proteatro.

P.: ¿Pueden cuantificar el daño económico de esta inesperada suspensión?

R.P.: La situación es seria aunque todavía no demasiado grave, por el momento. Ocurre que por causa de la mudanza y la inauguración del nuevo espacio hicimos una consideración de los gastos fijos y los hemos reducido bastante, de modo que los montos que tenemos que afrontar en Lavalle 3636 son menores a los que teníamos en la sede de Diagonal Norte. Esta mirada tranquilizadora se evapora, en nuestro caso, al tener en cuenta las deudas contraídas por la construcción, que todavía no pagamos y debemos pagar.

H.O.: La sala esperaba con ansiedad los estrenos y el inicio de la temporada para solventar sus gastos fijos y variables, y los grupos no pudieron recuperar el dinero que habían invertido en sus puestas ni recibir lo que les correspondía de las recaudaciones por las funciones. No sólo se suspendieron las obras en cartel; también quedaron en estado vegetativo, hasta nuevo aviso, muchísimas producciones que estaban ensayándose o a punto de comenzar los ensayos.

R.P.: Todos los que producimos teatro quedamos mal parados porque no hay ingresos por boletería. Si bien el teatro independiente no recauda altas cifras, lo que reciben las cooperativas sirve para equilibrar gastos personales. Los autores, que recaudan por Argentores, están en la misma y triste situación.

P.: ¿Tienen formas de afrontar los gastos corrientes?

R.P.: Contamos con algo de reservas y los subsidios del INT y Proteatro. Me gustaría valorar la actitud del INT, que muy rápido salió al encuentro de la dificultad y arbitró la entrega de subsidios excepcionales.

H.O.: A eso se suman algunos proyectos estatales en preparación, como el plan Podestá. Pero no alcanzan para cubrir los gastos corrientes. Para eso hemos comenzado a estructurar un ciclo de formación artística y cultural; organizar talleres, conferencias y charlas vía online. Para mayo ya están preparadas clases magistrales con César Brie, Vivi Tellas, Javier Daulte y Ana Alvarado, además de talleres de formación dictados por Mariela Asensio, Andrés Binetti y Horacio Banegas.

Últimas noticias

Dejá tu comentario

Te puede interesar

Otras noticias