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26 de mayo 2006 - 00:00

El teatro infantil y el reto del entretenimiento virtual

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«Objetos maravillosos», de Hugo Midón, uno de los innumerables espectáculos para chicos que ofrece la cartelera porteña (a los que se sumarán muchos más en las vacaciones de julio), no todos con el mismo nivel de calidad ni los mismos resultados en boletería.
Ante la abundante oferta de entretenimiento virtual como el playstation o la competencia más cómoda del DVD vía delivery, cuesta cada vez más atraer a los chicos al teatro. El interés de la platea infantil a cualquier tipo de entretenimiento es directamente proporcional al incentivo que recibe de los padres y también al nivel de las propuestas en cartel.

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Actualmente se ofrece un centenar de obras para chicos en Buenos Aires, en el off y on Corrientes, con mayor o menor nivel de producción, en su mayoría inspiradas en los cuentos clásicos. Las que funcionan, exhiben vasta experiencia en el género de parte de sus creadores pues es sabido que el teatro infantil vende menos que el entretenimiento para toda la familia estilo «Cirque Du Soleil», musicales como «La bella y la bestia», «Peter Pan», o «Floricienta» en el estadio Velez, sólo por recordar algunos de los más exitosos durante los últimos años. Y ya se publicitan « Princesas» de Disney sobre hielo en el Luna Park y «Chiquititas» en el Gran Rex para estas vacaciones.Además, el 20 de mayo la compañía Cibrián & Mahler estrenó «El gato con botas» apelando a los personajes de la niñez de los padres que llevan a sus hijos al teatro.

Ofrecemos un recorrido por ofertas teatrales y experiencias de directores de teatro para chicos, que se refieren al negocio, la recurrencia a los clásicos, la «moraleja» y la clave para competir contra la tecnología.

Hubo alternativas excelentes como la obra del ex Les Luthiers Ernesto Acher, «Animales de la música», que se presentó el año pasado en el Teatro Colón y proponía un recorrido pedagógico por la música clásica de manera entretenida. Otro espectáculo que se despega de los clásicos es «Derechos torcidos», de Hugo Midón, basado en la Declaración de los derechos del niño que se presenta en el Paseo La Plaza.

También Midón, junto al grupo Vocal 5, siguen presentando «Objetos maravillosos», en su quinta temporada en el Teatro La Comedia. Como «Cuatro vientos» cuando había acompañado la labor de «Los Macocos» en su espectáculo infantil «La fábula de la princesa Turandot», «Objetos maravillosos» cuenta con las actuaciones de profesionales de la lírica y los acerca a los chicos. Como se advierte, un equipo que trabaja tanto en teatro adulto como en teatro infantil, lo cual es frecuente pero no generalizado. «Hay quienes toman el teatro para chicos en serio y otros que lo hacen porque sí y utilizan actores sin experiencia o con vestuarios pobres. Algunos hacen para adultos a la noche y dicen «A la tarde hagamos paran niños», pero no es más fácil el teatro infantil, visualmente hay que fascinar al chico, por eso trabajo con luz negra, con humo, con helicópteros, tratamos de sacaral chico de su cotidianeidady que pueda volar. No compartimos la típica frase 'actuar para chicos', se actúa igual que para adultos», dice Gustavo Bernal, director del Grupo Alas con quienes presenta «Aladino y la lámpara mágica», en el Paseo La Plaza. Alas también presenta «El libro mágico de las princesas», musical interactivo con actores y títeres basado en las princesas de los cuentos clásicos reunidas en una misma historia.

Los productores de TV siempre hablan de la decadencia de los programas infantiles porque no generan rédito económico, ahora bien, el teatro infantil ¿es rentable? Bernal explicó: «Hace 20 años trabajamos con Grupo Alas y tenemos una cartera de clientes y público que nos sigue. Trabajamos mucho con empresas, en eventos, tenemos trabajo siempre. El socio de Rottemberg nos lleva de gira por el interior.

Discrepa Cecilia Miserere, directora de «La O de Odiseo», a partir de los clásicos de clásicos «La Ilíada» y «La Odisea». Ella explica: «No lo hago como un negocio sino porque quiero acercarle al chico otra alternativa, la curiosidad de preguntar en su casa. A decir verdad el teatro para chicos no es negocio, salvo que hagas un musical en el Opera».

Una tercera opinión sobre la rentabilidad o no del teatro para chicos la aportó Tony Lestinghi, director de «Viaje Sapukay»: «Con el teatro independiente nadie gana plata, hace 30 años que estoy y sólo puse plata. Un espectaculo, por más bajo costo que tenga, requiere de 10 mil pesos de inversión. ¿Cuántas entradas hay que vender para recuperar? ¿Y sin publicidad?. Lo que funciona es el boca en boca, pues tiene nobleza. No tener público es lo peor, y más para el clown, que trabaja con la platea».

Este espectáculo para la familia es un viaje del protagonista que lo lleva de una gran ciudad hasta el Amazonas. Allí descubre lugares, costumbres, y aspectos de la cultura de Argentina, Bolivia y Perú. «Tiene mensaje doble, para el adulto y para el chico, apunta a que se conozcan cosas nuevas, como la comida bolivianas. Conocemos la cocina francesa, italiana y alemana pero no sabemos qué come el boliviano o el peruano. Se explica qué es la hoja de coca, el Lago Titicaca. Me sorprende que conocemos la leyenda de Drácula y no la del Chulla Chaqui, el duende del Amazonas, que se convierte en tigre, en tarántula», reflexiona Lestinghi.

Sobre la cuestión de la moraleja, condición sine qua non en toda obra infantil, dice Lestinghi: «Todas las obras, para adultos o para chicos, quieren dejar una enseñanza. Por más que algunos «modernos» digan «a mí no me gusta dejar mensaje», se puede ser más o menos explícito pero el mensaje está implícito. Con el teatro moderno actual hay muchas cosas en las que uno queda afuera, hay un teatro muy intelectual. Si bien existen muchas búsquedas, me gusta que me cuenten un cuentito y no me dejes afuera por creerte intelectual».

La última pregunta es la primera: ¿Cómo se compite con la frenética tecnología en permanente evolución y divertimento cada vez más sofisticado? ¿Cómo se ofrece teatro convencional a chicos de 3 años que piden un celular como regalo de cumpleaños? Miserere sostuvo: «Además de directora soy madre y uno intenta inculcarle a su hijo el hábito del teatro para que no se pierda frente a la computadora o la televisión. Se trata de enriquecer y que tengan acceso a todo, se trata de sumar y ofrecerle muchas alternativas. Solos no piden ir al teatro, uno tiene que promover. Debe haber además mucho guiño al adulto porque es el que lleva al chico. La platea infantil interactúa mucho, habla con los personajes favoritos, como cuando se sienta frente a los dibujos animados de la TV. Pero el ida y vuelta con los actores es muy diferente al de la TV». Omar Calicchio, director de «Zooilógico» expresó: «La magia que ocasiona el vivo no la genera nada. Es irreemplazable. Que el chico pueda disfrutar del teatro tiene que ver con la sensibilidad que los padres inclulcan a sus hijos. No es lo mismo decir «Te quiero» por e-mail que en persona. Si disfruta un chico del teatro es porque le han transmitido sensibilidad. El infantil es el público mas exigente, que si no le gusta se atreve a decir lo que le pasa y se va. El chico actual con computadora y acceso al mundo vía Internet, irremediablemente sabe más que lo que sabíamos nosotros a esa edad. Es más cruel si se quiere».

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