30 de septiembre 2002 - 00:00

"Elixir de amor" para disfrutar en el Colón

«L'elisir d'amore», ópera de Gaetano Donizetti. Con P.Almerares, R.Giménez, G.Gibert, L.Gaeta y elenco. Régie y Esc.: C.Palacios. Vest.: A.Gumá. Ilum.: M.Rinaldi. Dir. Coro: A.Balzanelli. Orquesta y Coro Estable del Teatro Colón, Dir.: R.Censabella. (27/09, Teatro Colón).

Afortunadamente, aún restan varias funciones para que el público pueda disfrutar de esta ópera entretenida, con una buena dosis de humor, agradable visualmente por su colorido y movimiento. La fluidez de la acción teatral de «Elixir de amor» achica el tiempo, y cuando termina, parece que duró menos de lo que marca el reloj. Como ya habíamos adelantado, la ampliación a escala de un bucólico cuadro de Vincent van Gogh sirve de fondo escenográfico, y es de una singular belleza; aunque no tenga nada que ver con el pueblo de la Toscana a comienzos del Siglo XIX, como quería el autor, es una concepción original del imaginativo Carlos Palacios.

El mismo escenógrafo diagramó una acción teatral sin movimientos forzados, sobre todo en la masa coral, que se desplazó con rústica naturalidad; asimismo, en la marcación de los protagonistas sus aciertos fueron eficaces. El barítono Luis Gaeta exhibió una desconocida faceta cómica con su personificación de Dulcamara, el pícaro vendedor de «curalotodo» que revoluciona la monótona vida de los campesinos; con sus logrados «gags» y pasos de baile gana simpatía para el personaje, que fue impecable también desde el canto. Otro tanto para el vanidoso Belcore, al que Gustavo Gibert le dio atractivo y personalidad cantando con excelencia.

A la simpatía natural de Paula Almerares y su grácil figura se debe la convicción que despliega su Adina, con el encanto de su voz, la claridad de dicción y espontaneidad en su línea de canto. Raúl Giménez rubricó sus condiciones de tenor «belcantista» toda la noche, y se consagró con la emotiva aria «Una furtiva lágrima», con la que emocionó al público. Muy bien Carina Höxter y esos Tres Moretos que no figuran en el programa.

Lástima que la noche del debut se desencontraron la Orquesta con el Coro y que el director Reinaldo Censabella no dio con la dinámica para que la música recuperara su atractivo y no sea solamente un soporte para la acción; es un buen profesional y lo puede lograr en funciones futuras.

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