27 de septiembre 2002 - 00:00

Elixir italiano vuelve al Colón

Paula Almerares
Paula Almerares
Entre tanta reina decapitada, escenas de locura y dramas espantosos salidos de la pluma de Gaetano Donizetti, «El elixir de amor» («L'elisir d'amore») es una joyita «naif» estrenada hace 170 años en Milán y que sigue vigente, porque contiene «Una furtiva lágrima», probablemente una de las arias para tenor más bellas de la historia de la ópera, y justificadamente famosa, aún para aquellos que apenas se arriman al género.

Será Raúl Giménez, tenor argentino de prestigiosa carrera europea y de frecuente presencia discográfica, quien debe desde hoy en el Teatro Colón conmover con la timidez de Nemorino, y exhibir su voz y técnica que lo consagró como un notable especialista en el repertorio belcantista; su último éxito fue el «Stabat Mater» de Rossini con la Filarmónica de Viena.

Reciente estrella en el Metropolitan neoyorquino, la soprano Paula Almerares será la esquiva Adina, «fanciulla» caprichosa que aspira a un amor como el que tuvieron Tristán e Isolda (donde también intervino un elixir). El barítono Luis Gaeta será Dulcamara (que quiere decir agridulce), el estafador ambulante que vende vino bordeaux con la supuesta propiedad de atraer al amor. El sargento del pueblo, que pretende a Adina, lo hará Gustavo Gibert.

La régie y escenografía le fue confiada a Carlos Palacios, de nutrida actividad «underground», que ahora tiene su gran oportunidad; el vestuario es de Alicia Gumá y la iluminación de Mauricio Rinaldi; el Coro será dirigido por Alberto Balzanelli; Susana Cardonet tocará el clave en los recitativos y la dirección orquestal le fue confiada a Reinaldo Censabella.

Ambito Financiero
tuvo acceso a la concepción escenográfica y de puesta en escena de la ópera. Se apoya esencialmente en la imagen simple y despojada de una famosa pintura de Vincent Van Gogh, llamada «La llanura de la Crau». Esta imagen contiene estructuralmente el lugar, la situación, el clima y universo de narración de esta ópera romántica, en plena armonía entre la paleta pictórica y la tonalidad musical.

En el Preludio, se mostrará la pintura en forma integral, y en el transcurso de la música los personajes estáticos, cobran vida con el ingreso del coro de campesinos. Otro elemento que se desprende del cuadro es el carro en el que llega Dulcamara, pero esta vez acompañado por tres Moretos en lugar de uno; esto le permite al régisseur Palacios jugar con una comicidad dinámica propia del estilo de la obra. Sobre el final de la escena, Dulcamara volverá a subirse al carro, que lo llevará en ascenso hasta fundirse con la pintura. Lo mismo ocurrirá con los demás personajes.

Hoy será la primera función (Abono Nocturno Tradicional), el domingo el Abono Vespertino; el martes 1 de octubre el Gran Abono, el jueves 3 el Abono Nocturno Nuevo y el sábado 5 el Abono Especial.

Con un segundo elenco formado por María Bugallo, Carlos Duarte, Omar Carrión y Oscar Grassi se canta para estudiantes el miércoles 2, el viernes 4 y el domingo 6, funciones extraordinarias.

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