7 de noviembre 2005 - 00:00
Entre los artistas también hubo una cumbre americana
-
Punto Nemo se despide de Amazon Prime Video con su última temporada
-
Las 3 películas de Netflix que no te podés perder en Semana Santa
Obra de Marina de Caro de la serie «Tragedia griega» que se expone en Alberto Sendrós. La artista es una de las más firmes impulsoras del grupo de autogestión Trama.
Nora Dobarro, también pionera de Trama, manifestó su conformidad al contar que por primera vez pudo bajar la guardia y sentarse «tan sólo para escuchar». Una interesante interpretación del fenómeno, la aportó el curador chileno Justo Pastor Mellado. Luego de indicar que «frente a la idea del colapso, surgieron agentes que mantienen el sistema del arte argentino funcionando», habló de los «pequeños excedentes» laborales que se realizan en nuestro país.
«Ante las carencias -observó-, la gente, el curador, el coleccionista, aporta algo más, un plus que excede su campo. Hay agentes que hacen más de lo que les corresponde, se encuentran con otros que hacen lo mismo y llegan los acuerdos que articulan estos gestos excedidos». Mellado no olvidó mencionar que situaciones como ésta, «que los anglosajones detestan» superan el consabido profesionalismo y, luego, adelantándose a las rispideces que suelen suscitar, auguró que «estas ofensas son relativas, no letales».
Desde la perspectiva de los galeristas, como Florencia Braga Menéndez que valora su trabajo forzado de sol a sol para insertar a sus artistas en el sistema, causa irritación la sola idea de que, a través de la venta directa, Periférica pueda bajar las cotizaciones que tanto costó conseguir. «Con la suba de cotizaciones no pretendo hacerme rica, sino sostener a los artistas, mostrar sus obras afuera, que tengan catálogos», insiste Braga Menéndez.
Para conciliar posiciones, es preciso destacar que Periférica/Arte de base que se inaugurará el 30 de noviembre en el Centro Cultural Borges, estará integrada mayormente por grupos de autogestión que no tienen acceso al mercado. La feria, presentada el viernes en el marco de un almuerzo en el Plaza Hotel por Diego Videla, gerente de relaciones institucionales del Banco de Galicia que patrocina la feria (poco antes de que una sucursal de la institución fuera incendiada por los manifestantes), los artistas Gustavo López, Florencia Sabá, Ana Gallardo y Gustavo Crivilone, y el director del Centro Cultural Borges, Roger Haloua, cuenta entre otros participantes con el colectivo tucumano La Baulera, los cordobeses Casa 13 y Arreboles de mequetrefe, Las dos Fridas, el espacio chileno Caja Negra, el marplatense Baltar Contemporáneo, el santafesino Campo, Trash y la Galería de Arte Nómade, llamada así porque reparte si actividad entre las ciudades Comodoro Rivadavia y Río Gallegos.
«Los artistas participamos cada vez más de la gestión cultural, circunstancia que nos involucra en la comercialización de la obra», sostiene Gallardo, dueña de una extensa carrera y sin galería que la represente. Durante el almuerzo se tocaron temas candentes, como la política cultural de las empresas y la imagen que depara el arte, realidad que nadie discute en países como España o EE.UU., donde según un titular del «New York Times», concurre más gente a las muestras de arte que a todos los deportes en sus conjunto, incluido el béisbol.
Los patrocinantes hablaron sobre el prejuicio de eludir mencionar a las empresas que apuestan su dinero en el arte, mientras no tiene reparos en elogiar muestras mediocres. El sábado, luego del cierre de Trama en el Instituto Goethe, la Fundación Telefónica albergó la ardiente jornada «Música ¡a la vista!», ideada por Roberto Jacoby para rescatar el Video Jockey como artista. En esta actividad de VJs. (o Villear), que consiste en mezclar música con arte visual, se enrolarn las proyecciones de sonorizadas de Akira Kiken Corporation, Martin Borini, Mariela Bondino, Sebastián Iannizzotto, Gisela Faure, Hypnotika.tv, TeKhnë Visuales, además de los VJs argentinos Martín Inda, Juan Godoy, Flash Attack, Mauro Balzarotti, Mariano Baez y Dios, entre otros.
• Conjeturas
La excitante e interesante multiplicidad de emprendimientos de nuestros artistas, invita a conjeturar si la pasión de los funcionarios de Cultura por los megaproyectos, los premios de cuestionable calidad y las efemérides, no responde a la intención perversa de eludir el presente, con sus responsabilidades y problemas. La noticia de que el Concurso Nacional e Internacional de Ideas para la transformación del Palacio de Correos en un Centro Cultural del Bicentenario, ya tiene caja propia y acaba de otorgar cinco premios y menciones, demuestra que existe otra Argentina, ajena a las demandas de los artistas.
Nadie habla de cuestiones irresueltas, como las obras robadas al Bellas Artes que estaban en París, o los concursos de los cargos de este Museo y el Histórico demorados indefinidamente, «porque no alcanza el presupuesto para llevarlos a cabo», como aducen en la Secretaría de Cultura nacional. En todo caso, la horizontalidad del poder permite a los artistas llevar adelante políticas culturales eficaces.
Jacoby, creador del Proyecto Venus que ha brindado un lugar en el mundo a mucha gente sin rumbo, registró el comentario entusiasta de algunos extranjeros que inmersos en el vértigo de la energía porteña, afirmaban que más allá la sobreoferta cultural, Nueva York les resulta provinciana. «Algo tenemos que hacer, algún beneficio tiene que quedar en el país de todo esto», concluyó el artista.


Dejá tu comentario