12 de noviembre 2002 - 00:00

Evita y sus descamisados se adueñaron de San Pablo

Evita protege niño peronista
"Evita protege niño peronista"
San Pablo - En la galería Marta Traba del Memorial de América Latina, conjunto de edificios diseñados por Oscar Niemeyer, se inauguró la muestra itinerante «Eva Perón-Imágenes de una Pasión».

Organizada por Alberto Petrina, representante de Asuntos Culturales de la Cancillería Argentina, y Cristina Alvarez Rodríguez, subsecretaria de Cultura del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires y directora del Museo Evita, la muestra consta de 40 cuadros de artistas argentinos contemporáneos, fotografías, una selección de trajes del acervo de dicho museo cedida especialmente para Brasil. La muestra tuvo una amplia difusión televisiva y periodística de los más importantes medios que recordaron el 50° aniversario de la muerte de Evita, trazando una semblanza de su carrera de actriz, su papel como Primera Dama, su actividad en la Fundación que llevaba su nombre y su actuación en la conquista del voto femenino.

Icono nacional, después de su muerte, un mito, fue una figura que, como lo señala Petrina, «concitó en nuestro universo político amores y odios irreductibles». Las distintas visiones de los artistas conforman un panorama que cubre la Evita deslumbrante, majestuosa de García Uriburu, obra realizada en 1972, o la opuesta del artista tucumano Víctor Quiroga en «Volveré y seré millones» (1997)rodeada de los niños pobres del norte.

Carlos Gorriarena
se inspiró para «No habrá ninguna igual» (1983), en la célebre foto tomada el 17 de Octubre de 1951, cuando se refugió en los brazos de Perón. Dramática la técnica mixta de Remo Bianchedi de 1997, una superficie negra en la que sólo asoma su rostro, quizás una metáfora sobre lo que se ocultó durante tantos años después de su muerte.

Dramáticamente kitsch es la instalación de Federico Klemm que viste un maniquí con un traje de tul negro de Paco Jamandreu rodeado de flores artificiales, o la barroca composición de Roger Mantegani, un escenario que reúne bandera, el edificio del Congreso, sus «descamisados», fondo de paisaje fabril y columnas que enmarcan un célebre retrato.

Gracias a la tecnología, Eduardo Plá reúne «Las mil caras de Evita» (2001), un mosaico digital, y Aurelio García en obras de 1999 y 2000 la canoniza a la manera de los artistas anónimos del barroco colonial. Gabriel Miremont también recurre a una conocida fotografía que reelabora a través de chorreados, pliegues y veladuras.

La tensión del rostro, la rabia contenida o el desborde pasional de Evita dirigiéndose a las masas aparece en la visión de Ricardo Carpani, y que contrasta con la nostálgica imagen de los juguetes que se repartían y que flotan en el espacio de Jorge Diciervo.

Hay 11 cuadros de
Daniel Santoro que describe el mundo peronista con su arquitectura imperial, la figura de Eva sobre pedestales con aureola de santa o en actitud amenazante. Historia narrada con ironía, humor, tragedia, desilusión, pérdida de la utopía, imágenes contundentes que despiertan sentimientos encontrados. Facundo de Zubiría, Hermenegildo Sábat, Miguel A. D'Arienzo, Andrés Compagnucci, Hugo Laurencena Joaquín Molina, Carlos Zanatta, Rogelio Polesello, María Laura Forte Lay y Nora Iniesta completan la lista de artistas que la han incorporado a sus iconografías personales.

Gracias al apoyo de varias empresas brasileñas y argentinas pudo realizarse el envío y montaje de los vestidos y accesorios creados especialmente por
Christian Dior, Jacques Fath, Pierre Balmain, Paula Naletof, Luis Agostino, Hermés, acompañados de las fotos del momento en el que los vistió, ya sea ropa de gala o los discretos tailleurs cuando desplegaba su labor social.

Cristina Alvarez Rodríguez
, su sobrina nieta, la describe como una mujer de inteligencia emocional extraordinaria, que sin formación académica alguna representó la fuerza de la mujer de Latinoamérica, una mujer transgresora que en el lapso de su corta existencia y se convirtió en el mito más importante de la Argentina de alcance universal. Clausura el 1° de Diciembre y la muestra pictórica ya exhibida en La Plata, Córdoba y Buenos Aires, finalizará su recorrido en el Museo del Barro, Asunción, Paraguay.

Al acto inaugural en San Pablo asistieron el subsecretario de las Américas de Itamaratí, embajador A
ntonio Mena Gonçalvez, el embajador de la Argentina Juan José Uranga, el cónsul general Guillermo Hunt, Marisa Ruckauf, diplomáticos argentinos y extranjeros acreditados en Brasil, además de empresarios y representantes de la cultura.

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