IV Programa 2002 del Ballet Contemporáneo del Teatro San Martín. Dir.: M. Wainrot. «Tiempo suspendido» (V. Wellenkamp-A. Part); «A la hora de oro» (D. Szeinblum-Mús.varios); «La consagración de la primavera» (M. Wainrot-I. Stravinsky) (Teatro San Martín.)
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El último programa de la temporada del Ballet Contemporáneo del San Martín ofrece dos estrenos y una reposición. De las tres obras, la que más impacta es «La consagración de la primavera», con coreografía de Mauricio Wainrot. El director artístico de la compañía vuelve a deslumbrar con una lectura muy personal, creativa y bella de la partitura de Stravinsky que revolucionó la música y el ballet en 1913 cuando se estrenó en París.
Ahora Wainrot se ocupa de la supervivencia del mito, destacando la inquietante actualidad que adquiere en este tiempo violento y discriminatorio con «lo diferente». Los grupos femeninos y masculinos, primero antagónicos, se alían hacia el final sólo para sembrar muerte y desolación. Wainrot echa mano a cuanto recurso coreográfico pueda servir a la exposición de sus ideas y para plasmar una ceremonia que enfrenta lo demoníaco y lo celestial.
Si esta versión de «La consagración de la primavera» es un espectáculo conmovedor y electrizante se debe también al rigor y la calidad técnica de la compañía (con magníficos trabajos protagónicos de Wanda Ramírez, Laura Cucchetti y Juan Pablo Ledo), así como a la excelencia del diseño de luces de Eli Sirlin y el vestuario y escenografía de Carlos Gallardo. «Tiempo suspendido» es un diseño coreográfico de Vasco Wellekamp sobre el «Stabat Mater» de Arvo Part que, a través de una bella parábola, indaga en el comportamiento de un grupo de personas conmocionadas por una pérdida irreparable.
En «La hora de oro» la coreógrafa argentina Diana Szein-blum enlaza un puñado de «solos» y los encierra, con hábil sentido teatral, en un espacio familiar. Allí, cada uno de los protagonistas se «desnuda» espiritualmente ante la indiferencia del resto.
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